Domingo Gomes, experto en tecnología, intenta cargar varios móviles mojados y no da crédito: "La vi hace unos días y me sorprendió"

Algunos móviles Android detectan la humedad y bloquean la carga al instante para evitar daños, mientras que otros permiten cargar sin alertas, lo cual supone un riesgo real.
La resistencia al agua en los móviles que anuncian muchas marcas no siempre se refleja en situaciones reales. Lo ha comprobado el experto en tecnología Domingo Gomes al someter varios móviles a una prueba directa: sumergirlos en agua y conectarlos al cargador justo después.
El resultado deja claro que no todos los fabricantes aplican la misma protección cuando el puerto está húmedo. Para algunos teléfonos, la carga se bloquea de inmediato, pero otros empiezan a cargar como si nada, con el riesgo que eso implica.
La prueba es sencilla, pero revela algo que afecta a cualquier usuario, que es el tratamiento de la humedad en el puerto USB, el cual no depende de la certificación IP, sino del sistema de seguridad interno de cada marca. Y aquí es cuando empiezan las diferencias.
Un experimento sencillo que deja en evidencia a varios fabricantes
Gomes metió varios móviles resistentes al agua en un recipiente con agua y los fue conectando uno a uno al cargador en cuanto los sacaba. Su objetivo era comprobar si los teléfonos son capaces de detectar humedad antes de permitir el paso de energía.
El comportamiento de algunos modelos fue correcto. Identificaron la presencia de agua, mostraron un aviso y bloquearon la carga para evitar cualquier daño eléctrico. Esa es la reacción esperada en un dispositivo que promete seguridad frente a accidentes comunes.
Es importante mencionar que el experimento no tenía como objetivo juzgar la resistencia al agua como tal, sino la forma en que cada fabricante gestiona un momento crítico, como lo es enchufar un móvil antes de que el conector esté seco.
Los modelos de Samsung se comportaron como se esperaba, puesto que al detectar humedad en el puerto, detuvieron la carga y avisaron en pantalla con una alerta clara y bloqueo automático.
Por otro lado, Google va un paso más allá, donde los Pixel interrumpen la carga al instante, informan al usuario y, minutos después, muestran un aviso indicando que el puerto ya está seco para continuar con la carga.
Este detalle es útil porque evita que el usuario pruebe suerte constantemente. Ambas marcas coinciden en algo esencial, no permiten que la electricidad circule mientras haya agua dentro del conector, y eso evita cortocircuitos y daños en la batería.
No obstante, Gomes mostró que hay móviles que comienzan a cargar aunque estén mojados. Algunos dispositivos de marcas como OnePlus, Nothing o Poco no mostraron alertas ni bloquearon la carga. Simplemente, comenzaron a cargarse como si estuvieran secos, a pesar de seguir completamente mojados.
Este comportamiento es preocupante, donde la resistencia al agua puede proteger al móvil durante la inmersión, pero no evita que la humedad en el puerto genere una vía de contacto entre los pines del conector y la corriente eléctrica.
En condiciones reales, esto puede traducirse en fallos internos. El experimento deja claro que, aunque muchas marcas anuncian certificación IP, no todas complementan esa resistencia con sistemas capaces de detener la carga cuando toca.
Resistentes al agua, sí… pero con matices
La certificación IP67 o IP68 indica que el móvil puede soportar inmersión en agua bajo condiciones concretas. Pero esos valores no cubren la manipulación inmediata del dispositivo tras el contacto con el agua.
Además, la detección de humedad es otro sistema distinto, porque depende tanto del hardware del puerto como del software que decide si se permite o bloquea la carga. Aquí es donde algunas marcas afinan mejor que otras.
Pensar que un móvil "sumergible" está listo para cargarse en cuanto sales del agua es un error, puesto que la resistencia es pasiva; la protección durante la carga requiere mecanismos adicionales.
Qué debes hacer si mojas tu móvil
Si tu móvil se moja, lo más prudente es dejarlo secar antes de conectarlo por cable. Unas horas suelen ser suficientes para que la humedad del puerto desaparezca. Puedes acelerar el proceso dejándolo en vertical para que el agua salga por gravedad o soplando suavemente, pero sin aplicar calor extremo.
Por otro lado, si necesitas cargarlo cuanto antes, la carga inalámbrica es una alternativa más segura, porque no implica contacto directo con los pines del conector, pero aun así, conviene evitarlo si el móvil está empapado. La prueba busca mostrar qué fabricantes se toman en serio la detección de humedad y cuáles no.
El experimento de Gomes demuestra algo sencillo: dos móviles pueden presumir del mismo nivel de resistencia al agua y, sin embargo, comportarse de forma muy distinta cuando se conectan a un cargador estando mojados.
Samsung y Google han integrado sistemas que priorizan la seguridad, mientras que otros fabricantes, como OnePlus, Poco o Nothing, han dejado claro que aún tienen margen de mejora.
Si tu móvil toca el agua, deja que el puerto se seque debido a que es la forma más simple y fiable de evitar daños, incluso cuando el fabricante asegura que su dispositivo es resistente. No cabe duda de que el marketing podrá prometer mucho, pero la protección real se ve en pruebas como esta.

