Esto es lo que pasa cuando intentas quitar las pegatinas de un portátil gaming con un secador de 2.000 W

Esto pasa cuando intentas quitar las pegatinas de un portátil gaming con un secador de 2.000 W
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Un usuario utilizó un secador de 2.000 W para quitar las pegatinas de su portátil gaming y terminó deformando una tecla por el exceso de calor.

Quitar las pegatinas que vienen de fábrica en un portátil gaming no debería convertirse en una operación de riesgo. Sin embargo, un usuario de Reddit consiguió demostrar que siempre hay una forma de complicar algo tan sencillo. 

Su portátil tenía apenas un día de uso cuando decidió eliminar las pegatinas de NVIDIA y del procesador utilizando un secador de pelo de 2.000 W.

La idea, en principio, tenía cierta lógica al aplicar calor para ablandar el adhesivo y retirar las pegatinas con mayor facilidad. El problema fue la intensidad del método elegido. El exceso de temperatura no se quedó precisamente donde debía y terminó afectando al teclado del equipo.

Adiós a las pegatinas, y adiós al teclado

El usuario utilizó el secador directamente sobre la zona de las pegatinas. El aparato alcanzó una potencia de 2.000 W y, al concentrar el aire caliente sobre una superficie tan pequeña, el calor terminó propagándose hacia otras partes del portátil.

El resultado aparece en las imágenes compartidas por el usuario donde una de las teclas quedó deformada por el calor. Concretamente, la zona de la tecla FN terminó afectada después de que el aire caliente se desplazara desde el área que estaba intentando tratar.

El problema es que los teclados de los portátiles utilizan materiales plásticos que no necesitan temperaturas extremas para empezar a deformarse. El artículo original apunta a que algunas teclas pueden estar fabricadas con ABS o PBT, materiales que pueden sufrir daños cuando se someten a suficiente calor. Y la tecla podría haber sido solo el principio.

El propio chasis de determinados portátiles gaming también puede incorporar plástico o policarbonato en lugar de aluminio. Una exposición prolongada a una fuente de calor intensa podría afectar igualmente a estas piezas.

Por suerte, el usuario se dio cuenta del problema antes de provocar daños mayores y apartó el secador. El portátil no terminó convertido en una pieza de plástico deformado, aunque una tecla de una máquina prácticamente nueva sí acabó pagando el precio.

Todo para retirar unas pegatinas que, en realidad, podían haberse quitado de una manera bastante menos agresiva. El método habitual consiste en utilizar alcohol isopropílico de alta concentración, aplicado con cuidado sobre un paño de microfibra o un bastoncillo para ayudar a eliminar los restos de adhesivo.

La sustitución de una tecla no debería suponer un gasto enorme y los mecanismos de los teclados tipo chiclet pueden desmontarse con cuidado para realizar tareas de limpieza.

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