Google ya no quiere que salgas de Google: su guerra con los medios por la IA

La inteligencia artificial está revolucionando también la forma de buscar en Google. La gran pregunta es, ¿cómo afecta a los usuarios y la calidad de la información?
Desde que Google introdujo la inteligencia artificial en su popular buscador ha surgido la polémica. Es algo que muchos expertos han interpretado como perjudicial para la calidad de la información, y que además parece penalizar a muchos medios tradicionales. De alguna forma, parece como si Google quisiera que no salieses en Google.
¿Se trata de una guerra a los portales de toda la vida? Desde el gigante tecnológica dicen que no, que ni afecta al tráfico ni tampoco perjudica a la variedad y el interés de los contenidos. Sin embargo, eso no está claro en absoluto. Un nuevo estudio, concretamente, ha decidido indagar en el asunto y analizar en profundidad qué está sucediendo y qué consecuencias tiene esta tendencia.
Google y la presencia de la IA
La inteligencia artificial parece dispuesta a cambiarlo todo, también la forma en la que se requiere información en Internet. Seguro que ya lo has visto: buscas algo en el buscador de Google y la IA te sugiere una respuesta sin necesidad de entrar en ningún portal o blog concreto.
El trabajo, titulado Navigating the Shift: A Comparative Analysis of Web Search and Generative AI Response Generation pone de manifiesto una realidad incontestable.
Con la IA, Google no solo quiere mostrar resultados generados a través de esta tecnología, sino de alguna forma mantenerte también dentro de su "ecosistema", sin que tengas que entrar en ninguna parte.
Por supuesto, esto tiene consecuencias. Muchos medios clásicos están perdiendo tráfico (es algo tan lógico como demostrable con datos, diga Google lo que diga), y de esta forma reduciendo su principal negocio en estos momentos, que no es otro que la publicidad. ¿Pero cómo afecta también esta nueva dinámica de cara a los usuarios?
Una revolución en la forma de buscar por Internet
El cambio más evidente viene de los modelos de lenguaje generativo, como los que impulsan ChatGPT o Bard, el asistente de Google. Estos sistemas son capaces de resumir, y generar información directamente en la página de resultados. En lugar de ofrecer una lista de enlaces, los usuarios pueden recibir un contenido completo redactado por la IA, con respuestas inmediatas a casi cualquier consulta.
Los expertos explican lo que todo el mundo entiende: la IA genera respuestas que mezclan diversas fuentes y de alguna forma sintetiza la información, mientras que los motores de búsqueda clásicos simplemente derivan a páginas externas. La ventaja está clara: cualquier usuario puede tener una respuesta de forma más rápida y sencilla, pero eso no lo es todo.
No obstante, lo primero que critican los expertos es la falta de perspectivas. Si la IA da prioridad a ciertas fuentes, por ejemplo, se corre el riesgo de crear sesgos. Sobre todo porque el estudio también recuerda que la inteligencia artificial comete errores. Al fin y al cabo se trata de un algoritmo que no tiene criterio propio como para determinar cuándo algo es auténtico y cuándo no.
Además, se pierde lo que los especialistas llaman "el contexto". Es decir, imágenes, datos secundarios e información que a veces no es simplemente complementaria, sino que ayuda a entender un tema en su totalidad. Si a esto se le suma que cada vez más contenidos de Internet están llevados a cabo también con IA, parece que los usuarios son, una vez más, los que más salen perdiendo.