Ni aire acondicionado ni ventilador; los expertos en climatización apuestan por instalar mejor una red de conductos

El objetivo no es prescindir siempre del aire acondicionado, sino necesitarlo menos y usarlo de forma más eficiente. Podrás enfriar la casa y ahorrar en la factura al mismo tiempo.
Cuando llega el calor, lo normal es encender el ventilador o tirar del aire acondicionado. Pero algunos expertos en climatización defienden una solución más estable: una red de conductos que renueve el aire de forma controlada en viviendas bien aisladas.
En verano, la casa puede convertirse en una trampa de calor, ya que aunque las persianas se bajan, las ventanas se abren y, cuando nada funciona, aparecen los dos recursos de siempre como lo son el ventilador y el aire acondicionado.
Y es que son los aparatos que más se recomiendan para estar frescos, aunque no resuelven el problema de la misma manera. El ventilador es barato y consume poco, pero no enfría realmente la vivienda, solo mueve el aire y mejora la sensación sobre la piel.
El aire acondicionado sí baja la temperatura, aunque exige más energía, sobre todo cuando la casa deja entrar calor por ventanas, muros mal aislados o una mala orientación. Por eso el debate ya no está solo en qué equipo comprar, sino en cómo está preparada la vivienda.
Según recoge El Español, el experto en climatización Jordi Martí y el arquitecto Micheel Wassouf recomiendan apostar por una red de conductos de aire fresco exterior en casas bien aisladas.
¿Qué es una red de conductos y cómo funciona?

Cabe señalar que una red de conductos es un sistema que distribuye aire por varias estancias mediante canales instalados normalmente en falsos techos. Su función es introducir aire exterior filtrado y renovarlo de manera controlada, evitando depender todo el día de un aparato trabajando a máxima potencia.
El sistema funciona mejor cuando forma parte de una vivienda eficiente, por lo que primero hay que impedir que el calor entre: buen aislamiento, ventanas adecuadas, persianas, toldos, protección solar y pocas fugas térmicas.
Después, los conductos ayudan a mover aire fresco y sano por la casa sin abrir ventanas en las horas más calurosas, cuando puede entrar más calor del que sale.
Micheel Wassouf, experto en arquitectura bioclimática, defiende este enfoque porque permite pensar la casa como un conjunto. Jordi Martí insiste en la misma idea desde la climatización sostenible, donde, antes de aportar frío, conviene diseñar una vivienda que no se recaliente con facilidad.
¿Es mejor el ventilador o el aire acondicionado?
La respuesta depende del uso y del tipo de vivienda. Si alguien busca gastar lo mínimo desde el primer día, el ventilador sigue siendo la opción más barata, ya que cuesta poco, se instala sin obra y consume menos que un sistema de climatización, pero en una casa muy caliente apenas mueve aire caliente.
El aire acondicionado es más eficaz para enfriar rápido una habitación, por lo que es la solución más directa en una ola de calor, pero también la que puede elevar más la factura si funciona durante muchas horas. En viviendas mal aisladas, el equipo trabaja más porque el calor vuelve a entrar constantemente.
Cabe señalar que la red de conductos suele ser más cara al instalarla, ya que requiere planificación y, en muchos casos, obra. No obstante, su ventaja aparece a medio y largo plazo, en el cual, si la casa está bien aislada, puede reducir el consumo, mejorar la calidad del aire y repartir mejor el confort térmico.
