Parecía una ganga, pero fue un timo: compró tres discos de 32 TB y descubrió que dentro solo había una microSD

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Compró tres discos externos de 32 TB pensando que había encontrado una ganga, pero al abrirlos descubrió una microSD pegada a la placa.
Comprar almacenamiento de gran capacidad a un precio sospechosamente bajo puede terminar saliendo muy caro. Eso es precisamente lo que le ocurrió a un usuario que adquirió tres supuestos discos externos de 32 TB a través de una tienda online. Cuando intentó utilizarlos y ninguno funcionó, decidió abrir las unidades para descubrir qué había realmente en su interior.
La sorpresa fue mayúscula: no había discos de 32 TB. En su lugar, cada carcasa escondía una pequeña tarjeta microSD pegada con adhesivo a la placa electrónica.
El caso ha sido compartido en Reddit donde alguien explicó que un compañero de trabajo había comprado las tres unidades en una tienda online cuyo nombre no ha trascendido. Tampoco se ha revelado cuánto pagó por cada una, aunque el hecho de comprar tres unidades apunta a que el precio resultaba atractivo.
El problema apareció en cuanto intentó conectarlas al ordenador. Ninguno de los tres dispositivos funcionaba correctamente, por lo que decidió abrir las carcasas para comprobar qué estaba ocurriendo.
Dentro encontró una placa de circuito con una microSD pegada directamente sobre ella. Es decir, las unidades no contenían ningún sistema de almacenamiento con una capacidad remotamente cercana a los 32 TB anunciados.
Este tipo de estafa no es nueva. Algunos vendedores fraudulentos utilizan carcasas que imitan discos externos reales y modifican el firmware para que el ordenador muestre una capacidad gigantesca. Sin embargo, físicamente el dispositivo puede contener una tarjeta de memoria de apenas unos gigabytes.
El contexto actual del mercado hace que estas ofertas sean todavía más llamativas. La demanda de memoria y almacenamiento relacionada con el auge de la inteligencia artificial ha elevado la presión sobre determinados componentes, haciendo que las unidades de gran capacidad tengan precios considerablemente superiores.
Por eso, encontrar un supuesto disco externo de 32 TB por una cantidad irrisoria debería ser motivo suficiente para desconfiar.