Steven Spielberg, sobre la importancia de seguir tus instintos: "La conciencia grita qué deberías hacer, mientras que la intuición susurra qué podrías hacer"

¿Conciencia o intuición? El legendario director de cine Steven Spielberg desvela el secreto mental y la importancia de seguir ls instintos para alcanzar el éxito y potenciar tu creatividad.
El legendario director de cine Steven Spielberg, creador de algunos de los mayores éxitos de taquilla de la historia como La lista de Schindler, Salvar al soldado Ryan o Jurassic Park, definió la importancia de hacerle caso a nuestro instintos en una célebre reflexión: "La conciencia grita qué deberías hacer, mientras que la intuición susurra qué podrías hacer".
A lo largo de su carrera, Steven Spielberg ha hablado con frecuencia sobre creatividad, cambio personal y la importancia de actuar cuando aparece una oportunidad.
No es una casualidad, ya que buena parte de su trayectoria se ha construido a partir de decisiones que implicaban apostar por ideas que no ofrecían garantías de éxito, pero que terminaron transformando la industria del cine.
Por eso resulta interesante una de sus reflexiones: la diferencia entre la conciencia y la intuición. En realidad, plantea una cuestión que afecta a cualquier persona, independientemente de su profesión o circunstancias.
La idea de fondo no gira en torno al cine ni al éxito profesional, sino que habla de cómo tomamos decisiones y de por qué, en muchas ocasiones, prestamos más atención a lo que debemos hacer que a aquello que podríamos llegar a hacer.
La diferencia entre obligación y posibilidad
Cuando Spielberg afirma que la conciencia grita lo que deberíamos hacer, se refiere a esa parte de nosotros vinculada al deber, la responsabilidad, así como a las normas que hemos aprendido a lo largo de la vida.
Es la voz que recuerda nuestras obligaciones, la que evalúa qué es correcto, qué esperan los demás y cuál parece ser la decisión más razonable. Tiene fuerza porque está respaldada por años de educación, experiencia y presión social.
La intuición, en cambio, funciona de otra manera, ya que no habla de lo que debemos hacer, sino de lo que podríamos hacer. Para el director de cine, la intuición representa las posibilidades que todavía no son evidentes, las ideas nuevas, la creatividad y la capacidad de imaginar caminos distintos a los establecidos.
Cabe señalar que no suele presentarse con certezas ni con instrucciones claras, sino que parece como una sensación, una inquietud o una oportunidad que todavía no puede explicarse completamente.
Escuchar las dos voces: una filosofía que encaja con toda su trayectoria
Una interpretación superficial de la frase podría llevar a pensar que Steven Spielberg invita a ignorar las obligaciones para seguir impulsos personales. Sin embargo, el mensaje es mucho más matizado.
El director no plantea una lucha entre conciencia e intuición; considera que ambas cumplen funciones diferentes y necesarias. La conciencia aporta principios, límites y sentido de responsabilidad, mientras que la intuición aporta innovación, descubrimiento y crecimiento personal.
Pero el problema surge cuando el peso de las obligaciones termina silenciando cualquier posibilidad alternativa. Cuando solo escuchamos lo que debemos hacer, corremos el riesgo de dejar de explorar lo que podríamos llegar a conseguir.
Spielberg está considerado uno de los cineastas más influyentes de todos los tiempos gracias a películas como Tiburón, E.T. el extraterrestre, Parque Jurásico y La lista de Schindler.
A lo largo de los años también ha defendido otras ideas que complementan esta visión. Entre ellas, que los sueños solo adquieren valor cuando se convierten en acción, que las personas cambian constantemente con el paso del tiempo y que el progreso exige mantener una actitud abierta hacia nuevas oportunidades.
La conciencia ayuda a mantener el rumbo y actuar de acuerdo con nuestros valores, mientras que la intuición permite detectar oportunidades que otros no ven y explorar caminos que todavía no están definidos.
En un mundo donde las obligaciones suelen ocupar toda la atención, la reflexión del director recuerda algo sencillo: muchas de las decisiones que cambian una vida empiezan como una posibilidad silenciosa que casi nadie escucha.

