Un estudio confirma lo que muchos ya sospechaban: las canciones son más simples que antes, y el streaming es solo parte de la culpa

Expertos han examinado a conciencia las letras de distintos temas desde comienzos de los años 70 hasta la época actual, siguiendo distintas tendencias.
Da igual a qué generación pertenezcas. Seguro que en alguna ocasión has pensado lo mismo: antes la música era mejor. Al fin y al cabo, la nostalgia suele jugar un factor fundamental en ello. Sin embargo, ahora un nuevo estudio parece confirmar que quienes piensan así tienen toda la razón: las canciones ahora son mucho más simples de lo que lo eran antes.
Al menos, en lo que se refiere a sus letras. En las últimos años, las composiciones emplean palabras más sencillas, mensajes más directos y han perdido, señalan los expertos, complejidad lingüística. El streaming tiene algo de culpa, reconocen, pero no es la única razón. Entre otras cosas, porque esta tendencia se viene dando desde hace ya tiempo.
Así han cambiado las canciones con los años
El estudio, presentado por el medio Nature, se basa en datos. Concretamente, los investigadores analizaron en profundidad decenas de miles de letras de canciones que estuvieron en el Billboard Hot 100 de Estados Unidos entre los años 1973 y 2023. Es decir, lo que da un total, más o menos, de unos 260.000 registros de canciones semanales.
Para el trabajo, los expertos emplearon lo que ellos mismos llaman técnicas de procesamiento de lenguaje natural, y algoritmos de análisis de sentimiento y complejidad. Sea como fuere, sus conclusiones sí son claras: las letras no solo son cada vez más simples, sino que también tienden a incluir palabras asociadas al estrés y la negatividad.
¿Quiere decir esto que la gente sea ahora más simple que antes? Lo cierto es que los autores del estudio no se mojan en ese sentido, y son políticamente correctos, diciendo que cada persona puede buscar en la música experiencias diferentes. Lo que sí admiten es que el estado de la sociedad sí acostumbra a influir de una forma o de otra en el tipo de música que se hace.
Es decir, que la música tiende a transmitir emociones que coinciden con las tendencias culturales. De ahí que pudiese explicarse canciones más simples para una sociedad que -esto es incuestionable- cada vez es más inmediata. La gente lo quiere todo cada vez más rápido. Y puede que el nivel de negatividad también se pueda asociar al momento actual.
Al mal tiempo, buena música
Puesto que la música se considera, entonces, una respuesta al mundo que nos rodea, por así decirlo, el estudio refleja algo curioso. Sus propios responsables se han mostrado sorprendidos al no encontrar apenas referencias o cambios significativos cuando se produjeron situaciones dramáticas como el COVID-19 o el 11-S (es una investigación americana, claro).
¿Su opinión? Que la gente demanda música que de alguna forma encaje con las corrientes sociales, e incluso que pueda ayudar a sobrellevar momentos difíciles (los adolescentes son un claro ejemplo de ello), pero no que se recree en angustias colectivas. Eso al menos es lo que parece.