Un año para que Windows 10 diga adiós y tú sin actualizar: estos son los riesgos a los que te expones

Pese a que Microsoft va a ofrecer algunas actualizaciones de seguridad incluso después de la fecha de fin de vida útil en octubre de 2025 de Windows 10, hay muchos riesgos que deberías tener en cuenta.
El reloj está ya haciendo la cuenta atrás para Windows 10. En apenas un año, el 14 de octubre de 2025, Microsoft dejará de ofrecer soporte oficial para este sistema operativo que aún se sitúa en lo más alto del mercado. Como ya se ha ido comprobando estos meses, la situación está bastante tensa para aquellos usuarios y empresas que se niegan al cambio.
Según los datos de Statcounter de septiembre de 2024, la cuota de mercado de Windows 11 es del 33,37%. Mientras tanto, Windows 10 está aún al 62.79%.
Esta resistencia ya casi extraña a actualizar se debe a varios factores, como la percepción de que Windows 11 es malo, la preocupación por la compatibilidad de software y hardware, y la simple pereza. Además, la desinformación sobre Windows 11 no ayuda.
Pero, ¿qué opciones tienen los usuarios? Microsoft, consciente del problema, ha anunciado que ofrecerá un programa de actualizaciones de seguridad extendidas (ESU) para Windows 10, similar al que implementó con Windows 7. Esto permitirá a los usuarios, especialmente a las empresas, comprar actualizaciones de seguridad durante tres años adicionales.
Más allá del dinero, mantener Windows 10 más allá de su fin supone otros riesgos
Las consecuencias de no actualizar a Windows 11, aunque no lo creas, son graves. Los dispositivos que ejecutan Windows 10 después de octubre de 2025 dejarán de recibir actualizaciones de seguridad, lo que los expone a un mayor riesgo de ciberataques y muy probablemente estas personas ya estén frotándose las manos y esperando que llegue el momento.
La situación se vuelve aún más grave teniendo en cuenta los sofisticados que son a día de hoy los ciberataques. Además, los ciberdelincuentes están teniendo tiempo de sobra para crear todas una estrategia. Los ataques de ransomware, phishing y otras formas de malware serán sus grandes bazas y los usuarios de Windows 10 muy fáciles para estos ataques.
Además, sectores que manejan datos sensibles, como el financiero o el sanitario, podrían enfrentarse a problemas de cumplimiento normativo al utilizar sistemas operativos obsoletos. Las normas PCI DSS, por ejemplo, exigen que los sistemas estén actualizados y protegidos con los últimos parches de seguridad.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.
