Microsoft está degradando Windows 10 poco a poco para obligarte a cambiar a Windows 11

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Desde eliminar funciones hasta el fin del soporte en 2025, parece que la compañía está empujando a los usuarios hacia Windows 11. ¿Es hora de actualizar o resistir?

Microsoft está moviendo ficha para que los usuarios de Windows 10 den el salto a Windows 11, y lo está haciendo de formas que no han gustado a todos. Un ejemplo nuevo es la actualización KB5053643, que elimina la posibilidad de ver los segundos en el reloj del menú desplegable de la barra de tareas. 

Sí, es un detalle menor, pero este cambio ha molestado a muchos y deja bien claro que el tiempo de Windows 10 llega a su fin. La compañía lo está más dejando claro cada día pasa.

Según Microsoft, la decisión de eliminar los segundos se tomó por motivos de rendimiento. La compañía asegura que actualizar el reloj cada segundo consume recursos del sistema y evita que la CPU entre en modo ahorro de energía. 

Sin embargo, no termina de colar y muchos ven esto como un intento más de hacer menos atractivo Windows 10 justo antes del fin del soporte técnico en octubre de 2025

Microsoft está forzando el cambio, eso es un hecho

Pero este no es el único cambio polémico y en los últimos años, ha ido retirando funciones importantes de Windows 10, como WordPad y el soporte para Internet Explorer, mientras promueve las mejoras de Windows 11. 

Entre ellas destacan un diseño más moderno, mejor rendimiento en juegos con DirectStorage y compatibilidad con apps de Android. Todo esto forma parte de una estrategia para convencer a los usuarios de que actualicen al nuevo sistema operativo, más claro, agua.

El problema es que muchos usuarios aún prefieren Windows 10 por su familiaridad y estabilidad, pero cuidado porque parece que esto ha comenzado, para sorpresa de muchos, a cambiar.

Y lo curioso es que le está saliendo bien

Los datos de StatCounter no mienten y en marzo de 2025, Windows 11 alcanzó el 42,69% de cuota global, mientras Windows 10 cayó al 54,2%. Pero lo realmente sorprendente es que en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania ya es el sistema más usado.  

Hay tres razones principales detrás de este cambio de tendencia. La primera es simple: el tiempo. Windows 11 lleva casi cuatro años en el mercado, y los usuarios que compraron nuevos equipos en este periodo ya lo traían preinstalado. Según IDC, el 78% de los portátiles vendidos en 2024 incluían Windows 11 de fábrica.  

La segunda razón es la antes comentada, la más polémica: Microsoft ha puesto la zanahoria y el palo. Por un lado, ha limitado funciones como Copilot, que es su asistente de IA estrella, solo a Windows 11. Por otro, ha inundado Windows 10 con avisos del estilo "Tu PC no es seguro sin Windows 11". No es casualidad que las instalaciones se dispararan un 23% tras la última campaña de 'actualización recomendada'.  

Y luego está el factor hardware. Los procesadores modernos, desde Intel 12th Gen o AMD Ryzen 6000, están optimizados para Windows 11. A día de hoy, un mismo portátil con Windows 11 arranca un 18% más rápido y consume un 12% menos de batería que con Windows 10.  

Mi ordenador no es compatible con Windows 11, ¿qué puedo hacer?

Si no puedes actualizar a Windows 11, tienes varias opciones. Una de ellas es contratar el soporte extendido de Windows 10. Microsoft ofrecerá este servicio por un año a usuarios particulares por 30 dólares. También hay alternativas de terceros, como 0patch, que ofrece parches de seguridad por 24,95 euros más impuestos al año.

Otra opción es forzar la instalación de Windows 11 en tu PC no compatible. Aunque Microsoft no lo recomienda, es posible hacerlo mediante una instalación limpia. 

Sin embargo, ten en cuenta que podrías quedarte sin actualizaciones en el futuro o encontrarte con miles de problemas de rendimiento. Desde luego, esta opción, aunque sobre la mesa, no parece la más inteligente.

De hecho, si haces algo como esto, te convertirás inmediatamente en un enemigo de Microsoft, ya que los últimos reportes confirman que Windows Defender está registrando este método como una amenaza, a pesar de que no lo sea. 

Si te sientes con ganas de aventuras o incluso de hacer temeridades, puedes plantearte actualizar el hardware de tu PC para hacerlo compatible con Windows 11. En algunos casos, puede ser tan sencillo como cambiar el procesador. Por ejemplo, pasar de un Ryzen 1000 a un Ryzen 2000 o superior podría ser suficiente para cumplir los requisitos.

Si ninguna de las opciones anteriores te convence, siempre puedes considerar dar el salto a Linux. Hay muchas distribuciones de Linux fáciles de usar y que pueden dar nueva vida a ordenadores antiguos.

Ubuntu, Linux Mint o Elementary OS son algunas opciones más famosas y conocidas si eres muy principiante. Estas distribuciones son gratuitas, seguras y tienen una gran comunidad de usuarios dispuestos a ayudar a los recién llegados.

Cambiar a Linux desde luego que se le puede hacer bola a muchos y considerar esto como un gran paso que no apetece demasiado dar, pero cada vez más usuarios lo están considerando como una alternativa viable a Windows. Además de ser gratis, Linux suele ser menos pesado y puede hacer que tu viejo PC vuelva a tener una segunda vida y aguantar varios años más.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.