No conocía el modo rendimiento excelente de Windows, desde que lo uso mi PC vuela

Al activar esta función, puedes transformar la forma en que tu PC responde a las cargas de trabajo más exigentes, logrando un sistema más rápido y eficiente. Es una solución sencilla, pero poderosa que cualquier usuario debería probar.
Si utilizas Windows, sabrás de sobra que este sistema operativo cuenta con un enorme conjunto de funciones predeterminadas que permiten mejorar el rendimiento del ordenador. Desde las opciones de energía hasta las herramientas de optimización para ofrecerte una experiencia fluida.
Pero ¿sabías que existe un perfil de energía oculto que puede llevar el rendimiento de tu PC al siguiente nivel? Este modo, que casi nadie conoce, se llama Rendimiento excelente y es una opción imprescindible si quieres aprovechar al máximo el potencial de tu equipo.
También conocido como Ultimate Performance, es un perfil de energía avanzado que Microsoft diseñó para usuarios que necesitan la máxima potencia en sus ordenadores. Desactiva todas las funciones de ahorro de energía que suelen estar activas, como el equilibrado o el de ahorro energético.
De este modo, el sistema elimina cualquier latencia asociada a la gestión energética y prioriza exclusivamente el rendimiento. Está especialmente diseñado para equipos que ejecutan aplicaciones exigentes, como software de edición de vídeo, modelado en 3D, simuladores o juegos.
Si el procesador cambia frecuentemente entre estados inactivos y activos debido a las demandas del sistema, este modo optimiza esas transiciones, asegurando que el hardware esté siempre preparado para ofrecer el máximo potencial.
Eso sí, este perfil no es ideal si usas el portátil sin conexión a la corriente, ya que aumenta el consumo de energía. Por eso, su uso se recomienda principalmente para ordenadores de sobremesa o portátiles conectados constantemente a la red eléctrica.
¿Cómo saber si tu PC tiene el modo rendimiento excelente y cómo activarlo?
El rendimiento excelente no está activado por defecto y no todos los sistemas lo incluyen de manera predeterminada. Para comprobar si tu PC es compatible, escribe cmd en el cuadro de búsqueda de Windows. Haz clic en Símbolo del sistema y selecciona Ejecutar como administrador.
En la ventana que se abre, introduce el siguiente comando y pulsa Enter: reg query HKLM\SYSTEM\ControlSet001\Control\Power\User\PowerSchemes\e9a42b02-d5df-448d-aa00-03f14749eb61.

Si el sistema responde con un error que dice No se puede encontrar la clave del Registro o el valor especificado, significa que el perfil no está habilitado en tu PC. De lo contrario, si aparece un GUID (identificador alfanumérico), el perfil está disponible.
Ahora bien, si tu PC es compatible, pero el perfil no está habilitado, puedes activarlo fácilmente a través del símbolo del sistema. Ábrelo como administrador y luego escribe el siguiente comando y pulsa Enter: powercfg -duplicatescheme e9a42b02-d5df-448d-aa00-03f14749eb61.
Windows te mostrará un identificador alfanumérico (GUID) que corresponde al nuevo perfil de energía. Ahora, ve a Opciones de energía escribiendo powercfg.cpl en el cuadro de búsqueda o pulsando la combinación de teclas Windows + R.

En la ventana de Opciones de energía, haz clic en Mostrar planes adicionales. Verás el nuevo perfil llamado Rendimiento excelente. Selecciónalo para activarlo. De esta manera lo habrás activado y notarás una mejora en el rendimiento, especialmente en tareas que requieren mucha potencia de procesamiento.
Recuerda que el perfil de rendimiento excelente de Windows está diseñado para priorizar la potencia, no la eficiencia energética. Si usas un portátil, este modo puede agotar la batería rápidamente, por lo que se recomienda usarlo mientras estás conectado a la corriente.
Del mismo modo, es ideal para tareas específicas que requieran un alto rendimiento, como renderizado, edición o gaming, pero quizá no sea necesario para actividades cotidianas como navegar por internet, utilizar aplicaciones de Microsoft Office o ver vídeos.
