Esta es la razón que dan los expertos a que cada vez menos gente use aplicaciones de citas

¿Están las apps de citas tipo Tinder generando cada vez menos interés entre la gente joven? Y lo que es más importante: ¿hasta qué punto funcionan este tipo de propuestas?
Según algunos datos estadísticos, cada vez hay menos gente que se suscribe a Tinder. Además, existen numerosos estudios que señalan en la misma dirección: muchos jóvenes, especialmente aquellos pertenecientes a la llamada generación Z, sienten fatiga o empiezan a mostrar desinterés en este tipo de aplicaciones de citas, muy populares hace unos años.
Partiendo de la base de que no parece que los solteros se hayan acabado en el mundo, hay que buscar otras razones por las que esta situación se está produciendo.
¿A qué se debe principalmente este cambio de tendencia? ¿Es una moda pasajera, por así decirlo, o resurgirán definitivamente los métodos tradicionales para conocer gente?
Aplicaciones de citas, ¿el principio del fin?

Así de primeras, las aplicaciones de citas parecen una apuesta segura: muchos candidatos entre los que elegir y toda la facilidad del mundo para elegir afinidades en gustos, situación geográfica y demás similitudes. Si es realmente así, ¿por qué da la impresión de que cada día más gente, sobre todo joven, se está desenganchando de ellas?
Si nos atenemos a que la respuesta más sencilla suele ser la más acertada, es fácil: porque no funcionan. Eso al menos sugieren algunos estudios al respecto, que vienen a sugerir que aquellos que ligan en plataformas como Tinder son básicamente los mismos que también pueden hacerlo fuera de ellas. O sea, que no aportan demasiado en líneas generales.
Además, existen muchos usuarios que están cansados del fenómeno que se conoce como “ghosting”, y que está tan relacionado con las apps de citas como con las propias redes sociales. Son aquellos casos en los que un hombre o una mujer —generalmente casados, aunque no siempre— desaparece sin dejar rastro después de seducir a alguien por Internet.
Hay que tener en cuenta que, en ocasiones, las facilidades que ofrecen las apps como Tinder son sus principales enemigos: todo llega tan fácil, que corre el riesgo de marcharse de la misma manera, sin que, a la larga, quienes reinciden en este tipo de apps terminen por valorar realmente el hecho de conocer a alguien. Y a la larga, es habitual cansarse.
Solos en la multitud
Llama la atención, de hecho, que mucha gente joven confiese sentirse sola, teniendo en cuenta las muchas facilidades que Internet ofrece para conocer gente… al menos en lo que a relaciones digitales se refiere. Aunque quizá estas, en cierta manera, no puedan sustituir al contacto físico de toda la vida, a juzgar por las evidencias y la salud mental de la gente.
Porque al fin y al cabo, si buscar una pareja es mucho más sencillo que nunca, ¿por qué la soledad es uno de los grandes problemas a los que se enfrentan las nuevas generaciones? ¿Será que el exceso de opciones también es perjudicial a la larga?
Además, tampoco hay que olvidar otro aspecto interesante: algunos expertos señalan que hay mejores sitios en los que ligar que las apps de citas. Por mucho que, en el fondo, se suponga que cada historia de amor resulte diferente de las demás. Al menos, en teoría, claro.