Cuidado si recibes un paquete que no has pedido: cómo evitar la estafa de moda

Una de las estafas más comunes hoy en día es recibir por correo o mensajería algo que no has pedido. Algo que puede salirte muy caro si no actúas como debes. 

¿Has recibido algún paquete en casa que no habías pedido? Bueno, pues en ese caso lo más probable es que se trata de una estafa. 

Por desgracias, en la actualidad se trata de un engaño bastante común, que muchas compañías llevan a cabo con el fin de mejorar sus valoraciones en Internet. Es decir, que es una consecuencia evidente de que las compras se hayan digitalizado tanto.

Este tipo de timos son tan frecuentes, que en inglés incluso ya cuentan con una palabra para definirlos: “brushing”. Al igual que sucede con el popular phishing, estas estafas también pueden variar de unos casos a otros, pero acostumbran a compartir un procedimiento y, sobre todo, unos riesgos. Esto es lo que debes hacer para evitar que te suponga un problema. 

¿Qué es el brushing y qué riesgos tiene?

Lo más usual es que en este tipo de casos el proceso sea siempre similar. Básicamente, los vendedores envían productos baratos a personas al azar para crear falsos comentarios positivos en sitios web de comercio electrónico. Aunque puede parecer inofensivo, no lo es tanto, ya que esta práctica implica que los estafadores tienen acceso, como poco, a tu información personal.

En los mejores casos, los problemas derivados de recibir un paquete que no has pedido pueden consistir en un aumento en los intentos de phishing (aprovechándose de tener tu dirección, tu nombre y demás datos), o incluso en que algún ciberdelincuente pretenda suplantar tu identidad, que es otro problema que hoy en día resulta igual de frecuente entre muchos usuarios.

No hay que olvidar tampoco que algunas estafas implican enviar productos no solicitados y luego intentar cobrarte por ellos. Los estafadores pueden seguir el envío con una factura, amenazando con acciones legales si no pagas, sobre todo si en un acto de ingenuidad abres el producto o hasta llegas a utilizarlo. Al final, puede ser presionado para comprar algo que no querías.

Lo menos habitual cuando se trata de brushing es que recibas un paquete con contenido peligroso. ¿Puede darse? Sí, pero para el común de los mortales, este riesgo es mínimo, a no ser que seas alguien famoso o con una posición importante dentro de la sociedad. Mucho más probable es que sea una señal de que alguien está utilizando tu información personal para realizar compras.

¿Qué hacer si recibes un paquete que no has pedido?

Primero de todo, lo más elemental: nunca abras el paquete. Como comentábamos, no ya porque dentro pueda haber algo peligroso (no suele ser así), sino porque después la situación se te puede complicar si el estafador en cuestión quiere que pagues por lo que te ha mandado. Por supuesto, consultar el remitente y, si puedes, verifica el pedido con la empresa de transportes (si la hay).

Si el paquete parece venir de un comerciante específico o una plataforma de compras en línea, infórmales del paquete no solicitado. Y, si te llega algún tipo de factura o mensaje extraño, nunca sueltes ni un solo euro, ni dudes en denunciarlo a las autoridades. 

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