Microsoft confirma un gusano que convierte los documentos de Word en portadores de un ataque de IA: "Este ataque reside en un solo producto: Microsoft 365 Copilot"

Microsoft confirma un problema de seguridad con Copilot
Microsoft confirma un problema de seguridad con CopilotGenerada con IA
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El fallo descubierto pone el foco sobre Microsoft 365 Copilot, la inteligencia artificial integrada en Word y otras aplicaciones de la suite de Microsoft.

Aunque por tu cuenta seguramente no lo uses, cada vez más empresas utilizan Microsoft 365 Copilot para redactar textos, resumirlos o crear documentos de una forma rápida y sencilla. Sin embargo, la compañía de Satya Nadella acaba de descubrir un grave problema que afecta a su IA y, por lo tanto, a todas sus herramientas.

La propia Microsoft ya ha reconocido el problema y, en este caso, no está en un virus como los de toda la vida ni en un archivo que secuestre el ordenador. Aquí el protagonista es un documento de Word completamente normal que aprovecha la forma en la que trabaja la inteligencia artificial.

Lo más peligroso es que el usuario puede abrir ese documento y no notar absolutamente nada extraño. Todo parece correcto, pero Copilot sí puede interpretar unas instrucciones ocultas que hay dentro del archivo. A partir de ese momento, la IA puede empezar a actuar de una forma distinta sin que nadie se dé cuenta.

El descubrimiento ha sido realizado por el investigador noruego Håkon Måløy, que llevaba varios meses trabajando junto al equipo de seguridad de Microsoft. La compañía asegura que ya ha incorporado nuevas protecciones para reducir el riesgo, aunque admite que este tipo de ataques sigue siendo complejo de resolver.

¿Cómo puede un documento de Word engañar a Microsoft Copilot?

De forma simple, cuando utilizas Copilot para trabajar sobre un documento, la IA primero tiene que leer todo el contenido. El problema es que todavía no siempre sabe diferenciar qué es información normal y qué son instrucciones escritas para intentar manipularla.

Para ponernos en situación y comprender en qué consiste este ataque, imagina que alguien comparte contigo un documento para preparar un informe. Tú solo ves texto normal

Sin embargo, dentro del archivo hay frases ocultas (texto blanco) que no están pensadas para una persona, sino para la inteligencia artificial. Cuando usas Copilot para resumirlo o hacer con él lo que sea, la IA las encuentra y puede interpretarlas como si fueran órdenes que debe seguir.

Eso puede dar pie a que cambie datos, modifique parte del contenido o incluso copie esas instrucciones ocultas dentro del nuevo documento que acaba de crear. Ese segundo archivo parece completamente normal porque lo ha generado Copilot, pero ya lleva el mismo problema y puede repetir el proceso cuando otra persona vuelva a utilizar la IA sobre él.

Por ejemplo, podría manipular cifras de un informe, modificar una cláusula de un contrato, eliminar información importante o añadir datos falsos. Si después ese documento se comparte dentro de la empresa, otros pueden seguir utilizándolo como si fuese un círculo vicioso.

Por eso algunos expertos hablan de un comportamiento parecido al de un gusano informático. No porque el documento infecte el ordenador como ocurría hace años con algunos virus, sino porque el problema puede ir pasando de un archivo a otro aprovechando el trabajo de los empleados.

El verdadero problema está en cómo entiende la IA los documentos

Muchas herramientas de inteligencia artificial como Copilot, ChatGPT o Gemini tienen una limitación parecida: les cuesta distinguir cuándo un texto simplemente aporta información y cuándo alguien intenta darles instrucciones escondidas.

Hasta ahora, los antivirus buscaban programas maliciosos o archivos peligrosos. En este caso no hay ningún programa extraño ejecutándose. Solo hay texto que la inteligencia artificial interpreta de una manera que no debería.

Los especialistas comparan este problema con las antiguas inyecciones SQL, un tipo de ataque muy conocido desde hace décadas. En aquel momento, los programas tampoco diferenciaban bien entre los datos y las órdenes que debían ejecutar.

Con el paso de los años se fueron creando barreras para evitarlo y ahora muchos investigadores creen que la IA tendrá que tomar el mismo camino para evitar que esto se vaya de la manos.

Con todo esto, Microsoft ya ha explicado que han añadido más barreras de seguridad a Copilot. Comentan que han incorporado varias capas de protección para bloquear este tipo de instrucciones antes de que puedan afectar al documento. 

Pese a todo esto, recuerda que conviene mantener Microsoft 365 actualizado, tener cuidado con los archivos que llegan de fuentes desconocidas y revisar siempre el contenido que genera la inteligencia artificial antes de compartirlo.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.