Ni los expertos en ciberseguridad se libran de caer en estafas: "Estoy un poco cansado"

Hackavis, uno de los mayores divulgadores sobre estafas digitales en España, acaba de contar cómo cayó en un timo telefónico con las grandes eléctricas de fondo.
Ya ha quedado bastante claro que la ciberseguridad en 2025 es casi Jumanji. Los ataques de phishing, las llamadas fraudulentas y las suplantaciones de identidad están a la orden del día.
Sin ir más lejos, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) lleva meses alertando de campañas que suplantan a Endesa, Naturgy o Iberdrola para colarte un timo por correo, SMS o llamada. Pero lo de Hackavis va un paso más allá: no fue un simple enlace extraño, sino una llamada perfectamente orquestada en la que los estafadores tenían todos sus datos y supieron ganarse su confianza.
Tal y como cuenta en el pódcast Lo que tú digas, todo empezó con una llamada en la que, supuestamente, Endesa le avisaba de que Naturgy había comprado la compañía y que, como cliente en Madrid, iban a bajarle la tarifa de la luz.
Hasta aquí, nada raro, ya que las eléctricas suelen revisar contratos y renegociar tarifas con frecuencia. Pero lo que descolocó a Hackavis fue que, al preguntar y repreguntar, los operadores tenían todos sus datos: dirección, DNI, número de tarjeta, el contrato… Todo cuadraba. Incluso la tarifa que le ofrecían era más baja que la que tenía en ese momento.
La jugada estaba tan bien montada que este accedió al cambio. Los estafadores le hicieron firmar el nuevo contrato y, en cuestión de horas, ya tenía la luz con la supuesta nueva comercializadora. Pero el truco se destapó cuando recibió una llamada de Naturgy, la compañía real, preguntándole por qué había solicitado la baja.
Ahí saltaron todas las alarmas: nadie había comprado Endesa, nadie estaba bajando tarifas por fusión y todo había sido una estafa telefónica perfectamente llevada a cabo.
Como ves, ya hasta los más precavidos caen y eso asusta. Pero lo cierto es que resulta lógico, ya que, a día de hoy, ya no se trata solo de correos con faltas de ortografía o mensajes raros. Ahora, los estafadores estudian a sus víctimas, recopilan datos de fuentes públicas y privadas, y se hacen pasar por empleados de empresas reales, con información que solo un cliente debería conocer.
¿Por qué caen incluso los expertos? El cansancio y la presión, el peor enemigo
La clave está en el factor humano. Hackavis lo resume así: "Estoy un poco cansado". Y es que la fatiga, el estrés y el bombardeo constante de notificaciones hacen que cualquiera pueda bajar la guardia. Los expertos en ciberseguridad, igual que el resto, están expuestos a todo tipo de alertas, mensajes y llamadas. Y cuando el ataque llega en el momento justo, es fácil caer.
Además, los timos han evolucionado increíblemente y los delincuentes ya no improvisan: preparan el terreno, conocen los movimientos del mercado y saben que los cambios de tarifa y las revisiones de contrato son habituales. Consiguen no levantar sospechas.
Comentar que el uso de datos personales es otro punto importante que comentar y los estafadores pueden acceder a bases de datos filtradas o comprar información en la dark web.
Así, cuando llaman, ya tienen el nombre, el domicilio, el DNI y hasta detalles del contrato, lo que da pie a una falsa sensación de seguridad. Si a esto sumamos que las tarifas de luz realmente varían y que las compañías suelen llamar para renegociar, el engaño es perfecto.
Lo peor es que cuando la víctima se da cuenta, el daño ya está hecho. El cambio de comercializadora se ha tramitado, los datos personales han sido usados sin permiso y, en algunos casos, incluso se han producido cargos no autorizados en la cuenta bancaria.
Lo primero es desconfiar de cualquier llamada que suponga cambios en el contrato de luz o gas, aunque el operador tenga todos tus datos. Las grandes eléctricas nunca piden datos bancarios ni personales por teléfono y suelen notificar cualquier cambio por escrito o a través del área de cliente online.
Otra recomendación clave es no firmar nada en caliente y si te ofrecen una tarifa más baja, pide que te envíen la propuesta por escrito y compárala con la web o llamando tú por tu cuenta a la supuesta empresa que te ha hecho esa jugosa oferta.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.


