¿Qué es rootkit y cómo podría acabar con tu ordenador sin que te enteres?
Los rootkits son programas maliciosos diseñados para operar en un nivel profundo del ordenador, permitiendo a los ciberdelincuentes controlar y meterte en un lío sin que apenas te enteres.
A día de hoy la ciberseguridad se ha vuelto algo muy importante no solo para las empresas, sino también para los usuarios que cada vez son más dependientes de sus dispositivos y de la tecnología en general.
Todos ellos se enfrentan a todo tipo de amenazas, desde virus básicos hasta malware y ataques con inteligencia artificial. Sin embargo, entre todas estas amenazas, los rootkits se posicionan como una de las más complejas y peligrosas.
Es por eso que, en este artículo y vídeo, aprenderás a fondo qué es, cómo llegan hasta, por ejemplo, tu ordenador, y al final qué puedes hacer tú, como usuario, para evitar convertirte en una víctima más de este tipo de ataque que acecha en las sombras.
¿Qué es 'rootkit'?
En pocas palabras, un rootkit es un tipo de software malicioso creado para ocultar que hay o se están llevando a cabo otros programas o procesos maliciosos en un sistema informático. Su nombre proviene de las palabras root —raíz— y kit —conjunto de herramientas—, ya que a menudo da acceso de raíz o administrador al atacante, permitiéndole controlar el sistema de manera encubierta.
Por así decirlo, una vez que este programa entra en tu ordenador, es capaz de llevar a cabo cualquier tipo de acción maliciosa en este sin que lo notes. Toma el control del dispositivo y tiene vía libre para a partir de ahí hacer lo que le plazca.
Para entenderlo mejor, imagina que tienes un ordenador personal que utilizas para el trabajo y para tu entretenimiento. Un día, notas que el rendimiento ha bajado bastante, no va tan rápido que siempre y además ves que algunos archivos han desaparecido misteriosamente.

Aquí viene lo realmente curioso. Después de realizar un escaneo con tu antivirus, parece que tu sistema está limpio. Sin embargo, estos problemas siguen ahí.
Después de investigar más a fondo, descubres que un rootkit está en tu sistema, ocultando sus actividades maliciosas y evitando la detección de tu software de seguridad. A través de este rootkit, un atacante ha estado espiando lo que haces en Internet, robando información privada de tus archivos o simplemente controlando tu ordenador sin que te des ni cuenta.
¿Cómo llegan hasta tu ordenador?
Los rootkits funcionan en un nivel profundo del sistema operativo, lo que los hace difíciles de detectar y eliminar. Pueden ser instalados por varios medios, como a través de un exploit —una vulnerabilidad de seguridad no corregida en tu sistema operativo—, mediante la ingeniería social —engañando al usuario para que descargue e instale el software— o incluso a través de dispositivos físicos comprometidos, como USB infectados.
Una vez que un rootkit ha infectado un sistema, puede hacer lo que quiera, como ocultar archivos, procesos y conexiones de red, desactivar software de seguridad, interceptar y modificar datos, e incluso controlar remotamente el ordenador.
Tomando como ejemplo lo del USB, funciona de forma muy simple. Sin que tú lo sepas, tu USB está infectado con un rootkit porque lo has estado usando en cientos de sitios que no estaban protegidos. Una vez que conectas el USB al ordenador, este se instala silenciosamente en él. A partir de aquí, estás perdido porque ya ha entrado y tiene vía libre para hacer casi lo que quiera.
Si eres usuario, ¿cómo puedes evitar caer en la trampa o saber si ya eres una víctima más?
Como ya se ha comentado antes, los rootkits pueden ser muy difíciles de identificar porque están diseñados para permanecer ocultos. El hecho de que puedan encima desactivar el antivirus ya los convierte casi en ninjas. En lugar de buscar el rootkit en sí, puede resultar más útil prestar atención a cómo se comporta tu ordenador.
- "Pantalla azul de la muerte" de Windows: con frecuencia vivir el viral texto blanco en una pantalla azul tendría que hacerte sospechar.
- Rendimiento lento: tu dispositivo tarda una eternidad en arrancar, ejecuta tareas simples lentamente, se congela o no responde.
- Comportamiento extraño del navegador: observas marcadores desconocidos, redireccionamientos no hechos por ti u otras acciones raras.
- Configuración de Windows cambiada: el comportamiento de la barra de tareas, el protector de pantalla, la hora/fecha, el fondo de pantalla u otras configuraciones cambian, pero tú no has hecho nada.
¿Cómo evitar caer en la trampa? Comentar que los ataques de phishing son uno de los métodos más famosos para que acabes cayendo. Los ciberdelincuentes envían correos electrónicos que parecen legítimos, pero contienen archivos adjuntos o enlaces que pueden usarse para que hagas clic y que en tu ordenador se descargue este programa malicioso.
Evita este tipo de clics innecesario aunque, como siempre, y teniendo en cuenta que los rootkits aprovechan fallos en los sistemas operativos que los usuarios por pereza no han actualizado, procura mantener siempre todo al día y asegúrate de que tu ordenador está configurado para actualizarse automáticamente.

