Tu router WiFi está a punto de cambiar las reglas del juego: las contraseñas fáciles tienen los días contados

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Si llevas años utilizando la misma contraseña para el WiFi de casa que hasta recordaría un niño, puede que tengas que cambiar tus costumbres cuando renueves el router.
Ya va siendo hora de que la contraseña de nuestro router WiFi no esté compuesta por números previsibles o nombres que hasta un niño pequeño sería capaz de recordar. No importa cuántos años pasen ni cuántos hackeos sucedan: muchas personas siguen utilizando contraseñas débiles en servicios que se deberían tener más en consideración, teniendo en cuenta lo que controlan.
Como ya se ha mencionado alguna que otra vez, password encabeza la lista de contraseñas del router más usada en el mundo con más de 4,9 millones de veces. 123456 se utiliza en 1,5 millones de casos y ambas dos se resolverían en menos de un segundo si un hacker se lo propone.
Es por eso que la Unión Europea ha dicho basta y está obligando a los fabricantes a poner más trabas a las contraseñas débiles y algunos modelos nuevos ya no permiten poner algunas muy sencillas.
Eso sí, esto no significa que mañana vayas a tener que cambiar la contraseña de tu router ni que todos los fabricantes estén aplicando las mismas condiciones.
La normativa europea establece requisitos de seguridad, pero no fija unos parámetros de longitud o caracteres especiales para todas las contraseñas WiFi. Cada fabricante puede poner sus propias medidas para cumplirlos.
Por qué tu router WiFi puede empezar a rechazar las contraseñas fáciles
Hasta ahora, muchos routers permitían utilizar contraseñas WiFi de ocho caracteres. El estándar admite esa longitud mínima para las redes WPA2 y WPA3 con contraseña, pero eso no significa que cualquier combinación sea igual de segura
No es lo mismo utilizar una clave como casa1234 que una combinación larga y difícil de predecir. Aunque nada ya es 100% seguro, lo cierto es que, una contraseña larga y aleatoria pone las cosas bastante más difíciles a quien intente entrar.
Por eso, algunos fabricantes han empezado a exigir claves más seguras durante la configuración de sus routers. En algunos modelos, la contraseña debe tener al menos 12 caracteres y mezclar distintos tipos de caracteres.
El problema viene cuando llevas mucho tiempo utilizando la misma y tienes muchos dispositivos conectados a ella. Si cambias de router y el nuevo equipo no acepta tu contraseña de siempre, tendrás que configurar una nueva y volver a conectar el WiFi en todos tus dispositivos.
Cuánto tarda un hacker en descifrar una contraseña WiFi
Aquí todo depende de las intenciones, herramientas y tiempo que tengan los ciberdelincuentes. Si se lo proponen, realmente lo conseguirán. Básicamente, un atacante puede probar distintas combinaciones hasta dar con la correcta.
Si a esto encima le añades el uso de la inteligencia artificial para que ya directamente incluso lo consigan tumbados en la cama, la situación se pone aún más fea. Si usas la misma contraseña para todo, estás cometiendo un grave error.
Una contraseña de ocho caracteres formada solo por números puede caer en apenas 37 segundos si un atacante utiliza la fuerza bruta. Si esa clave pasa a tener 16 números, el tiempo estimado aumenta hasta los 119 años.
Cómo crear contraseñas seguras sin volverte loco
Ya que parece que no podemos confiar en nadie, al menos hagamos que robar nuestras credenciales sea un laberinto para los hackers. Aquí van algunos trucos:
1. Olvídate de las contraseñas típicas:
Nada de nombres propios, fechas de nacimiento o Contraseña123. Si puedes recordarla fácilmente, un hacker también puede adivinarla.
2. Usa frases en lugar de palabras:
En vez de Perro@2024, usa algo como MiPerroComeZapatosEn2024!!. Es larga, fácil de recordar y difícil de descifrar.
3. Aprovecha los generadores de contraseñas:
Si no quieres pensar, deja que un generador de contraseñas cree un caos de letras y símbolos por ti. Solo asegúrate de guardarla en un lugar seguro.
4. Activa la autenticación en dos pasos (2FA):
Incluso si roban tu contraseña, un código extra desde tu móvil o correo puede salvarte. Usa apps como Authy o Google Authenticator en lugar de SMS.
5. Cambia tus contraseñas más usadas:
Si usas la misma clave para todo, ya estás en peligro. Cambia las contraseñas de correos, redes sociales y cuentas bancarias más pronto que tarde.
6. No guardes contraseñas en tu navegador:
Chrome y Edge te lo ponen fácil, pero también son objetivos de ataques. Mejor usa un gestor de contraseñas en tu móvil al que puedas acceder con una contraseña maestra o incluso tu huella al estilo NordPass.



