Bill Burr, el hombre que obligó a millones de personas a usar contraseñas imposibles, admite que fue un error: "Me arrepiento de muchas cosas que hice. Estaba buscando el camino equivocado"
Carolina González
El ingeniero que puso todo de su parte para evitar que adivinaran tus contraseñas afirma estar arrepentido. No solo ha resultado un dolor de cabeza, también se lo ha puesto más fácil a los hackers.