Albert Einstein tenía razón: el tiempo transcurre diferente en Marte (y por qué eso puede ser un problema)

No es ciencia ficción: la gravedad de Marte hace que el tiempo corra más rápido que en la Tierra. Descubre por qué este legado de Einstein es el mayor dolor de cabeza para los futuros colonos.
Albert Einstein formuló la teoría de la relatividad general en 1915. Ahora, más de cien años después, el planeta Marte ha vuelto a demostrar que su idea revolucionaria continúa funcionando. Además, con una precisión increíble. Pero eso puede ser un problema para gente como Elon Musk y demás interesados en la exploración espacial.
Nuevos análisis de datos obtenidos por orbitadores, señales de radio espaciales y misiones científicas en Marte están permitiendo medir efectos relativistas directamente en el entorno marciano. Y aunque para muchos pueda sonar a física abstracta, estas observaciones podrían cambiar el futuro de las misiones que tengan el planeta rojo como posible destino.
¿Y qué tiene que ver Albert Einstein con eso?

Pues porque, una vez más, el universo parece seguir obedeciendo las reglas que el físico alemán imaginó hace ya más de un siglo. No hay que olvidar, recuerdan los científicos, que antes de Einstein la gravedad se entendía principalmente como una fuerza que atraía objetos entre sí. La relatividad general cambió completamente esa idea.
Según Albert Einstein, los planetas, estrellas y galaxias deforman el espacio-tiempo a su alrededor, creando una especie de "curvatura" invisible. Los objetos no son atraídos simplemente por una fuerza misteriosa: en realidad se mueven siguiendo esa deformación del universo.
En cualquier caso, uno de los aspectos más relevantes de la relatividad es que el tiempo no transcurre exactamente igual en todas partes. La gravedad afecta al ritmo de los relojes. Cuanto más intensa es la gravedad, más lentamente pasa el tiempo. Este fenómeno, conocido como dilatación temporal gravitatoria, ya se observa en la Tierra y obliga incluso a corregir continuamente los sistemas GPS.
Es precisamente ahí donde entra Marte. El planeta marciano tiene menos masa y una gravedad menor que nuestro planeta. Como consecuencia, el tiempo pasa ligeramente más rápido allí que en la Tierra. Para los humanos no sería algo que se notase demasiado, pero no sucede lo mismo con algo imprescindible para cualquier misión: los instrumentos científicos.
Como es lógico, estos deben ser extremadamente preciso cuando se trata de viajar por el espacio. Incluso diferencias minúsculas podrían afectar en los aterrizajes automáticos, las trayectorias orbitales, las comunicaciones o la navegación planetaria.
Aspectos todos ellos imprescindibles. Así que Einstein no solo sirve para entender el cosmos. También podría ser clave para que futuros astronautas no se pierdan en Marte. O hasta algo peor.
No es lo único importante con respecto a Marte, tal como reconoce la propia NASA. Los investigadores también estudian otro fenómeno relativista conocido como frame dragging o "arrastre del espacio-tiempo". La idea es la siguiente: cuando un planeta gira, no solo rota sobre sí mismo. También arrastra ligeramente el tejido del espacio-tiempo que lo rodea.
Es un efecto extremadamente pequeño, pero medible con tecnología moderna. En la Tierra ya se realizaron experimentos famosos para detectarlo, como Gravity Probe B de la NASA. Ahora los científicos están utilizando orbitadores marcianos y señales de radio para buscar comportamientos similares alrededor de Marte.
¿Por qué es importante? Explorar Marte es increíblemente difícil. No tiene nada que ver con la Luna: allí las distancias son enormes, las comunicaciones tardan minutos y los márgenes de error son mínimos. Dicho de otra forma: un pequeño fallo en cálculos orbitales o temporales puede alterar completamente una misión como las que pretende Elon Musk.
Así pues, parece que una vez más se demuestra que Albert Einstein tenía razón. Aunque eso no son lo que se dice buenas noticias para el desafío que supone colonizar Marte. Si es que realmente se logra hacer. No todos los expertos son muy optimistas al respecto.
