El "apagón" del hipocampo: por qué las personas que no usan GPS tienen un cerebro más resistente al paso del tiempo

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
¿Hay que dejar de usar Google Maps y Waze por el bien de tu cerebro? Científicos descubren que el uso inadecuado de GPS hace que tu mente se debilite a largo plazo.
¿Vas a viajar a algún lugar que no conoces? Seguro que más de una ocasión has recurrido a las funciones de Google Maps para llegar a tu destino o saber si hay atascos en cualquier parte de España.
En parte, es una increíble aplicación de tráfico que simplifica las cosas y es de mucha ayuda, pero también tiene su lado negativo y es que usar el GPS constantemente puede hacer que la capacidad de tu cerebro disminuya.
Aunque el hecho de decidir por ti las mejores rutas y darte todo lo que necesitas al instante son detalles "básicos", la evidencia científica demuestra que evita que tu mente se entrene como debería e influye en las características esenciales del día a día.
Si no quieres que te pase nada de esto, es mejor que comiences a tomar nota porque el "apagón" del hipocampo es real y surge cuando no le das la verdadera importancia a herramientas como Waze si utilizas a diario.
¿Qué le pasa a tu hipocampo cuando usas GPS de forma constante?

Ya sea que estés usando Google Maps desde Android Auto o Apple CarPlay, el efecto es el mismo: la memoria y la orientación espacial bajan su eficiencia.
Datos científicos afirman que el hipocampo se reestructura al no tener que crear mapas mentales del entorno y depender de apps de tráfico.
No se nota al momento, pero con el tiempo, esta región del cerebro se vuelve pasiva. El estudio publicado en Scientific Reports ha dado varios resultados al respecto que son interesantes porque determinan que las indicaciones automatizadas hacen que la actividad cerebral vaya en descenso.
Según la neurocientífica Mar González Franco, coautora de la investigación, es prácticamente como si dejaras de entrenar la mente para que asimile espacios del alrededor y guardar puntos de referencia que ayuden a servir de orientación para salidas posteriores.
“Si usas mucho el GPS, pierdes progresivamente la capacidad de construir mapas mentales y eso afecta también la generación de recuerdos”
Es algo curioso porque la mayoría de los conductores que cuentan con coches inteligentes utilizan estas herramientas para llegar a sus destinos y nunca se percatan de que podría estar impactando directamente en el comportamiento cerebral.
El investigador Eran Ben‑Elia agrega que este seguimiento de instrucciones no requiere decodificar o monitorear tu posición actual en el espacio, lo cual reduce el esfuerzo cognitivo que normalmente haría una persona que usa mapas tradicionales antes que el GPS.
De hecho, otro análisis realizado por la University College London (UCL) ha concluido que los taxistas de Londres tienen un hipocampo más desarrollado al memorizar miles de calles por recibir cambios en la plasticidad neuronal.
Además, expertos como Nicholas Carr (en el libro La jaula de cristal) sugieren que la navegación pudo haber sido uno de los pilares del desarrollo de la memoria humana porque conecta percepción, memoria y aprendizaje.
En pocas palabras, este "apagón" parcial del hipocampo no genera las estimulaciones de las redes neuronales adecuadas y hace que prácticamente seas cada vez más "flojo".
¿Deberías dejar de usar Google Maps y Waze para hacer tu cerebro más resistente al paso del tiempo?
El estudio en cuestión no habla de que el GPS sea malo por completo o que se tenga que dejar de usar, sino que el uso excesivo influye en una parte del cerebro. Entonces, ¿dejar de usar el GPS puede ayudarte a fortalecer tu mente? Es muy posible que sí, pero no de la manera que crees.
No tienes que abandonar la tecnología para poder proteger tu cerebro si aprendes a utilizar adecuadamente estas aplicaciones. Por ejemplo, recurre a Google Maps o Waze cuando realmente lo requieras para zonas que en serio no conozcas y mira el mapa antes de salir para saber algunos puntos de referencia que ayuden a orientarte.
Si sabes más o menos dónde queda, intenta seguir calles, edificios o lugares como guía para obligar al cerebro a que haga su trabajo. También podrías explorar rutas alternativas o cambiar caminos para estimular la memoria y la toma de decisiones.
Por si fuera poco, existen herramientas que intentan equilibrar las características para que no haya tanta dependencia, como el Soundscape de Microsoft, que da instrucciones directas con audio espacial.
Sea como sea, solo adapta las aplicaciones de tráfico a lo que requieres y no lo uso siempre para cualquier cosa si el sitio lo sueles recorrer con frecuencia.

