Cerebros convertidos en ordenadores: la tecnología que nadie vio venir

Ya se están utilizando células cerebrales humanas vivas como hardware computacional, que pueden jugar al ping pong y reconocer comandos de voz.
Computadoras fabricadas con tecnología cerebral, ¿moda o utilidad? Esa es la gran pregunta que nos podemos hacer ahora si tenemos en cuenta los últimos avances en tecnología e investigación, debido a que ya podemos hablar de las biocomputadoras.
La inteligencia artificial general (conocida como AGI) se ha convertido en uno de los principales objetivos de prácticamente todas las grandes tecnológicas dela actualidad, de manera que firmas como Amazon, OpenAI, Meta y xAI trabajan sin descanso para poner las máquinas a la altura de los humanos en cuestiones de razonamiento y comportamiento.
No es raro pensar, por tanto, que ya hay otras corporaciones que buscan ir más allá de las comparativas, juntando directamente la tecnología con una parte material humana. En concreto, células cerebrales, tal y como recuerda Science Alert.
Neuronas que saben jugar al ping pong
Desde Science Alert recuerdan que la biología y la tecnología hoy están más unidas que nunca y que el "entusiasmo" por combinar la inteligencia artificial con las capacidades humanas "está alimentado por tres tendencias convergentes".
Primero, porque el capital de de riesgo está fluyendo hacia todo lo relacionado con la inteligencia artificial, de manera que todas las ideas que la vertebran son financiables. Por otro lado, las técnicas para cultivar tejido cerebral fuera del cuerpo han madurado y la industria farmacéutica se ha sumado a este proceso.
Finalmente, se han dado unos avances tan destacados en las interfaces cerebro-computadoras que han provocado una creciente aceptación de tecnologías que borran la línea entre la biología y las máquinas.
Todo esto ha impulsado nuevos experimentos y proyectos que, si bien no son nuevos —en los últimos años han surgido iniciativas en las que se estudian cómo las neuronas se activan en conjuntos de pequeños electrodos—, parecen ir sembrando la idea de que pronto veremos cerebros convertidos en ordenadores.
Así lo han demostrado experimentos como el de un grupo de científicos que, en 2013, demostraron que las células madre podían organizarse de manera autónoma en estructuras tridimensionales similares a las del cerebro humano.
Asimismo, tan solo unos años antes, otro equipo de investigadores se propusieron establecer una comunicación bidireccional entre neuronas y electrodos; un trabajo gracias al cual plantaron las primera semillas de un ordenador biohíbrido.
La innovación ha llevado más reciente a la australiana Cortical Labs a adivinar que también cabe la posibilidad de que las neuronas cultivadas puedan aprender a jugar al ping pong en un sistema de circuido cerrado.
Pero, más allá de la originalidad de la propuesta (y su dificultad, dicho sea de paso), conviene apuntar que este progreso también generó ciertas dudas y críticas acerca de los peligros de comparar la inteligencia artificial de la humana.
Con ello, surgieron los debates éticos, aunque, por el momento, la mayoría de los experimentos se centran en organoides cerebrales como herramientas bioéticas y no como componentes de sistemas informáticos biológicos e híbridos.
Biocomputadoras que aún están en sus primeras etapas
Este medio recuerda que empresas y grupos académicos de países como Estados Unidos, Suiza, China y Australia están compitiendo para construir plataformas informáticas biohíbridas con fines multidisiciplinares.
La firma suiza FinalSpark, por ejemplo, ya ofrece acceso remoto a sus organoides neuronales, mientras que Cortical Labs se prepara para e lanzamiento de una biocomputadora de escritorio. ¿Su nombre? CL1.
Desde la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos), en cambio, han propuesto utilizar sistemas basados en organoides para predecir las trayectorias de los derrames de petróleo en la Amazonia para 2028.

Noelia Murillo
Redactora
Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.
