Cómo afectarán los meses en el espacio a los dos astronautas de Boeing en la Estación Espacial Internacional

Los astronautas de Boeing atrapados en la Estación Espacial Internacional podrían permanecer allí hasta febrero de 2025 y muchos se preguntan cómo sobrellevarán la espera.
La trama de los astronautas de la Starliner de Boeing parece sacada de una película de Hollywood. El comandante Barry Wilmore y la piloto Sunita Williams están atrapados en la Estación Espacial Internacional (ISS) debido a unas fugas de helio y problemas en los propulsores que les impiden usar su nave para volver a la Tierra.
La NASA ha buscado algunas soluciones sin mucho éxito y han advertido en un comunicado que es probable que tengan que regresar en una nave de SpaceX. Los astronautas estarían en la Estación Espacial Internacional hasta febrero de 2025, aunque tendrían suministros para aguantar sin problemas incluso más tiempo.
Boeing y la NASA estudian continuamente la viabilidad de la vuelta a la Tierra y tampoco se descarta que se solucione el problema y puedan regresar antes de lo esperado. En el peor de los escenarios, tendrían que esperar 6 meses más en órbita, pero... ¿cómo aguantarán la espera los astronautas?
Si esperar ya es estresante para las personas en tierra, hacerlo a kilómetros del planeta puede ser toda una pesadilla. La percepción del tiempo se altera durante las esperas y da la sensación de que pasa más lento, desde un retraso en un avión hasta el inicio de un examen.
Este fenómeno tiene una explicación científica. El cerebro humano se encarga de la percepción del tiempo y a menudo lo ignora para centrarse en actividades que requieren su atención. Todo cambia cuando el propio paso del tiempo es importante.
Los astronautas atrapados en la ISS han dejado atrás unos niveles de alta actividad para centrarse en el tiempo como su principal preocupación. La ansiedad sobre cuándo regresarán, las opciones viables para volver a la Tierra o la preocupación de contactar con amigos y familiares.
Esperar en entornos extremos es diferente
Los astronautas atrapados en la Estación Espacial Internacional pueden estar viviendo su peor pesadilla, pero la realidad es que cuentan con suministros y medios de comunicación para contactar con sus familias.
Wilmore y Williams no están viviendo nada nuevo para lo que no se hayan entrenado previamente. La tripulación del Starliner era consciente de que la posibilidad de no regresar a la Tierra estaba encima de la mesa, pero también la de quedarse atrapados en la ISS.
Esta situación es similar a la que viven los investigadores del Instituto Antártico Argentino, el Instituto Polar Francés y el Programa Antártico Italiano en cooperación con la Agencia Espacial Europea. Los organismos envían personas por unos 16 meses para realizar investigaciones en la zona con hasta 6 meses en total oscuridad o temperaturas de -60 °C y vientos de 160 km/h.
La Agencia Espacial Europea ha estudiado cómo afectan estas condiciones a los trabajadores. El estudio apunta que la espera pasó más rápido para el 80% de las personas que estaban ocupadas en tareas complejas como la investigación. Solo el 3% de los miembros de la tripulación aseguraron que el tiempo pasaba más lento.
Los astronautas atrapados en la Estación Espacial Internacional tienen un día ajetreado trabajando en investigaciones en un entorno similar al interior de un Boeing 747 con comunicaciones con la Tierra y comida. No estarían ni tan apretados ni tan aislados como parece.
