Consiguen hacer un café expreso sin calor, usando sonido, y la gente no nota la diferencia

Café expreso ultrasónico
El café expreso ultrasónico cambia el calor por el sonido, y puede ser clave para la industria de preparados.Richard Freeman / UNSW

El café espresso ultrasónico ya está aquí, sin calor, con el mismo sabor, y usando un 75% menos de electricidad. ¿Es el futuro de la industria?

Para hacer un buen café expreso necesitas dos cosas: presión, y agua caliente. El café espresso ultrasónico cambia el calor por ultrasonidos, y lo más sorprendente es que el sabor es idéntico, incluso mejor en algunos aspectos. Con una ventaja adicional: el proceso consume un 75% menos de electricidad.

Se trata de un proyecto del ingeniero colombiano Francisco Trujillo, de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW), en Sídney, Australia. Como él mismo dice, "el café corre por mis venas", así que parece la persona indicada.

Este experimento puede tener consecuencias importantes para la industria de preparados basados en el café, y también rompe uno de los mitos de su preparación: la necesidad de usar agua caliente.

Así se prepara un café expreso ultrasónico

Para preparar un buen café espresso, al estilo italiano, se requiere introducir café molido muy fino en una máquina cafetera. Se hace pasar agua hirviendo a presión a través de él y, en unos 30 segundos obtenemos un chupito de café concentrado con crema, aroma, amargor, cuerpo y cafeína.

El ingeniero Francisco Trujillo ha sustituido el agua caliente por ultrasonidos. Sigue habiendo agua, pero está a temperatura ambiente.

No olvidemos que una onda de sonido es energía, y si vibra muy rápido, puede producir calor. No es el caso del café expreso ultrasónico, ya que no calienta el café. Un ultrasonido es una onda sonora que se encuentra por encima del rango audible para el oído humano.

En el experimento, un pequeño dispositivo metálico llamado transductor se apoya contra el lateral de un filtro de espresso tradicional y lo hace vibrar rápidamente durante dos minutos, con los ultrasonidos. Esas vibraciones se propagan a través del agua y los posos de café. Esto da lugar a un fenómeno conocido como cavitación acústica. Se forman y se rompen diminutas burbujas en el líquido.

Cuando estas burbujas se colapsan cerca de las partículas de café, producen chorros microscópicos y fuerzas que actúan de forma similar a unos cepillos de fregar. Agujerean y fracturan la superficie de los posos de café, lo que ayuda a que los compuestos aromáticos, los aceites y la cafeína pasen al agua mucho más rápido de lo que lo harían normalmente a temperatura ambiente. El método consume un 75% menos de electricidad que un café convencional.

Trujillo aclara en su artículo en The Conversation, que esto no es lo mismo que el café de infusión en frío, que se elabora dejando reposar el café en agua fría durante 12 a 24 horas. Suele ser suave, meloso y mucho menos concentrado que el espresso.

Una revolución en los preparados del café

La prueba definitiva llegó con una cata a ciegas entre cien bebedores habituales de café. Probaron un café y un expreso normal, y un café y un expreso ultrasónico, enfriados para estar todos a la misma temperatura. Puntuando aspectos como aroma, sabor, amargor o apreciación general, los cafés ultrasónicos obtuvieron puntuaciones idénticas a los tradicionales. Incluso ganaron en amargor y apreciación general.

Como seguramente te habrás dado cuenta, este método tiene una limitación: el espresso ultrasónico no está caliente. A mucha gente le gusta el café a alta temperatura, así que no es muy útil en casa, salvo para tomar un café templado o con hielo, en verano.

Pero esto es una enorme oportunidad para la industria de los preparados basados en café, que lo embotellan en líquido, lo mezclan con leche, batidos, etc. Para estas empresas, prepara el café con el mismo sabor y aromas, pero con un 75% menos de energía, es un ahorro muy importante. Y también una buena noticia para el medio ambiente.