Descubren el secreto del Mecanismo de Anticitera, gracias a los agujeros negros

Un grupo de expertos en ondas gravitacionales ha aplicado sus algoritmos para desvelar para qué sirve el enigmático Mecanismo de Anticitera.
Uno de los misterios más famosos de la Antigüedad, podría haberse resulto de forma definitiva. La ciencia más avanzada, que estudia los choques de agujeros negros, y el que muchos consideran el primer ordenador de la historia, el Mecanismo de Anticitera, se fusionan para desvelar el enigma.
Investigadores de la Universidad de Glasgow (Escocia) han aplicado los algoritmos que se usan para estudiar las ondas gravitacionales, al mecanismo de Anticitera, y han descubierto que se utilizaba para realizar un seguimiento del año lunar griego.
Las ondas gravitacionales son ondulaciones en el espaciotiempo causadas por grandes acontecimientos celestes, como la fusión de dos agujeros negros.
El misterio resuelto del Mecanismo de Anticitera
Considerado el primer ordenador analógico de la historia, el Mecanismo de Anticitera fue descubierto en 1901, entre los restos de un barco romano en la Isla de Anticitera (Grecia), a 45 metros de profundidad.
Fue construido entre el año 70 y 200 antes de Cristo, así que tiene cerca de 2.200 años de antigüedad. Posiblemente lo hayas visto hace poco en el cine, ya que era el artefacto protagonista de Indiana Jones y el Dial del Destino.
Se trata de un complejo dispositivo de relojería compuesto por 30 engranajes de bronce con numerosos símbolos desconocidos grabados a su alrededor. Su tecnología de fabricación es tan avanzada que no se han vuelto a encontrar mecanismos de relojería tan precisos hasta 1.700 años después de su fabricación.

En 2021, un grupo de investigadores de la UCL Mechanical Engineering de Londres, resolvieron parte del puzzle. Al realizar un escaneado 3D, descubrieron dos fechas en una de las placas: 462 y 442 años. Son los ciclos planetarios de Venus y Saturno en el cielo, respectivamente.
En su estudio, concluyen que el Mecanismo de Anticitera se usaba para calcular las órbitas de los planetas.
Ahora, expertos en ondas gravitacionales de la Universidad de Glasgow han aplicado sus algoritmos matemáticos, para llegar a lo que parece la conclusión definitiva.
En el anterior estudio de 2021, los escáneres desvelaron cinco agujeros en el mecanismo, asociados a los movimientos de los planetas. El problema es que la máquina está partida en 82 pedazos, y solo se ha encontrado la tercera parte.
Estos expertos han determinado, según su modelo matemático, que el mecanismo completo tenía 354 agujeros, correspondientes al ciclo lunar griego, de 354 días.
"Un anillo de 360 agujeros es muy desfavorable, y uno de 365 agujeros no es plausible, dados los supuestos de nuestro modelo", asegura el estudio.
Para llegar a esta conclusión han utilizado el análisis bayesiano, que, según sus autores, "estudia la probabilidad para cuantificar la incertidumbre basada en datos incompletos", que es justo lo que ocurre con el Mecanismo de Anticitera.
"Esperamos que nuestros descubrimientos sobre el mecanismo de Anticitera, aunque menos espectaculares que los de Indiana Jones, ayuden a profundizar en nuestra comprensión de cómo fabricaron y utilizaron los griegos este extraordinario dispositivo".
Por tanto, según las conclusiones de este estudio, el Mecanismo de Anticitera se usaba para realizar un seguimiento del año lunar griego, que tiene 354 días.
