Detectan 170 satélites secretos de SpaceX enviando señales al revés: “Han encontrado una forma de estar ahí sin que nadie lo sepa... al menos hasta ahora”

Experto descubre satélites de SpaceX para espionaje que usan frecuencias incorrectas y podrían interferir con las señales de la NASA, NOAA u otras agencias críticas.
Este año han sucedido un montón de avances con respecto a los satélites que orbitan la Tierra. Por ejemplo, el nuevo Starlink V3 que es gigante y el satélite número 10.000 que la misma compañía ha incorporado a sus filas, que son un paso crucial para las redes de alta tecnología.
Pero eso no es todo, mientras Amazon Leo (Kuiper) anuncia que va a otorgar conexiones, Elon Musk no se piensa quedar con los brazos cruzados y parece que su empresa ha estado realizando maniobras en “secreto” ante un nuevo descubrimiento realizado por un experto.
Por lo visto, hay más de 150 satélites Starshield de espionaje de SpaceX que están transmitiendo señales bajo perfil. No solamente están actuando sin consentimiento ante las organizaciones internacionales, sino que también significan un riesgo para otras agencias, entre ellas, la NASA.
Starshield estaría usando una banda de frecuencia potente de forma invertida en satélites “secretos”

Así como están los satélites de Starlink que proporcionan internet de banda ancha para conexiones rápidas y estables, SpaceX tiene más proyectos que poco a poco han estado teniendo más relevancia a nivel mundial.
Entre las cosas que ofrece la compañía aeroespacial estadounidense fundada por Elon Musk, está Starshield, que se enfoca en objetivos militares y de seguridad. Por ejemplo, trabaja en una red de vigilancia del Pentágono y también tiene clientes cruciales como la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO).
En sí, la misión que tiene es de inteligencia y de alta seguridad, para los Estados Unidos y respectivos aliados. ¿Cuál es lo impactante del nuevo acontecimiento mencionado? Pues un investigador de satélites y radioastrónomo llamado Scott Tilley, ha compartido un reciente descubrimiento que podría poner en el punto de mira a SpaceX.
Se trata de la detección de 170 satélites espía Starshield que han permanecido en órbita en “secreto”, transmitiendo señales en una banda de frecuencia de 2.025 a 2.110 MHz. Construidos especialmente para la NRO, se consideran emisiones “fuertes” para cumplir con el objetivo real.
¿El problema? No se trata de que son demasiado altas, sino que su uso está invertido con respecto a la normativa internacional. Normalmente, este rango se emplea para transmisiones de “Tierra a espacio y espacio a espacio” (de subida), no viceversa.
Según NPR y Ars Technica, estas superan los 20 decibelios en ciertos casos y podrían ser obtenidas por “estaciones terrestres relativamente pequeñas”. Son suficientes como para generar problemas en operaciones de otras compañías que estén trabajando con satélites de características parecidas.
“Si tienes una constelación fuerte de señales que se disparan en las mismas frecuencias, tiene el potencial de interferir con la recepción de señales de estaciones terrestres dirigidas a satélites en órbita”.
Para entenderlo de una mejor manera, está la Banda S de 2200–2300 MHz es utilizada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) en EE. UU. y Canadá. La cercanía a esta genera inquietud porque podría generar interferencias no solo con esta agencia, sino también con otras científicas que manejan frecuencias similares, como la NASA o la NOAA.
Lo normal sería que, al ser “señales de bajada a Tierra” estén más alejadas. Por ejemplo, la constelación de Starlink comercial para proporcionar internet a usuarios generales usa las Bandas Ku y Ka (Aproximadamente 10.7–20.2 GHz).
La preocupación de otros expertos como Rick Reaser y Randall Berry también se debe a que son acciones que incumplen los “requisitos de coordinación internacional”.
Según explican, es posible que fueran aprobadas en secreto por la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información de EE. UU. (NTIA), pero eso no quiere decir que sean bien recibidas por las demás organizaciones. Por el momento, no se ha actuado al respecto, pero es posible que haya movimientos de reglamentos, como destaca Tilley.
