El nuevo satélite Starlink V3 es tan grande que el cohete Falcon 9 ya no puede con él: pide ayuda a Starship de SpaceX

Starlink

El gigantesco nuevo satélite de la compañía espacial de Elon Musk permite ofrecer velocidades de conexión de al menos 1 Gbps, 20 veces más que su predecesor. Pero agranda el problema de la basura espacial.

Los satélites de Starlink no solo crecen en número, también en tamaño. El nuevo Starlink V3 es un gigante de docenas de metros y 2.000 Kilos de peso, que va a desesperar aún más a los astrónomos,  y aumentará la basura espacial. De media, se destruyen uno o dos satélites de Starlink al día, por las tormentas solares y otros problemas.

"Los satélites V3 de Starlink más grandes que se desplegarán desde Starship brindarán conectividad gigabit a los usuarios y están diseñados para agregar 60 Terabits por segundo de capacidad de enlace descendente a la red Starlink de Internet", explica un post en X de SpaceX.

Como puedes ver en la foto de apertura de la noticia, ese punto que marca la flecha, es un ser humano.  Son enormes, y ya hay 8.475 satélites en órbita.

El satélite Starlink V3, una "bestia" para garantizar conexiones en Gigabits

La primera generación de satélites de la compañía de Elon Musk, la V 1.5, pesaba 300 Kilos. La V2 alcanza los 600 Kilos, y estos V3 suben a las dos toneladas.

Es la razón por la que SpaceX ha anunciado que los satélites Starlink V3 no serán puestos en órbita por el Falcon 9, porque abultan y pesan demasiado. Lo hará el cohete Starship, el más grande jamás fabricado, con el que supuestamente la humanidad regresará a la Luna.

Cada satélite V3 ofrecerá una velocidad de descarga conjunta de 1.000 Gbps, y 200 Gbps de subida, diez veces más que el V2. Es un ancho de banda que, lógicamente, se repartirán cientos o miles de usuarios, según la velocidad contratada.

Cada satélite aportará a la red Starlink 60 Terabits por segundo. Al utilizar el cohete Starship, Starlink pondrá en órbita, de forma simultánea, 20 veces más capacidad de datos que un lanzamiento de satélites V2 con el Falcon 9.

Si todo va según lo previsto, estos nuevos gigantes espaciales comenzarán a ponerse en órbita a principios de 2026.

Elon Musk cumple así su promesa de ofrecer conexión a Internet desde el espacio, a 1 Gbps. Eso sí, con varios años de retraso, con respecto a sus previsiones iniciales.

Sin duda, las conexiones vía satélite son una gran ayuda para las personas y empresas que viven en zonas aisladas. Pero también tienen voces en contra. Los astrónomos se quejan de que ciegan sus telescopios con el reflejo del Sol en sus paneles solares. Y más se van a quejar con los V3, que dobla la superficie de esos paneles...

Son también una fuente de basura espacial cada vez más preocupante. Cada día caen a la atmósfera uno o dos satélites de Starlink, y aunque se desintegran, siempre queda la duda de que algún tornillo o pieza caiga a la superficie, o choque contra una nave espacial. Esta posibilidad aumenta a medida que los satélites son cada vez más grandes, como ocurre con el Starlink V3.

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