Satélites filtran llamadas, mensajes y secretos militares: "Cualquiera con 650 euros puede escucharlos"

Unos investigadores han interceptado miles de llamadas, mensajes de texto y comunicaciones militares con un aparato valorado en menos de 650 euros. Las redes satelitales ya no son seguras.
La conexión por satélite empieza a expandirse de la mano de la red de Starlink de Elon Musk. Las operadoras tradicionales no pueden competir en velocidad de conexión, pero los expertos empiezan a advertir de un peligro: no es tan seguro como parece.
Los datos transmitidos vía satélite de millones de clientes pueden estar expuestos con una herramienta de apenas 650 euros. Un estudio ha analizado los protocolos de seguridad de las redes de telefonía móvil de los minoristas, bancos y comunicaciones militares a través de sistemas geoestacionarios.
Comunicaciones filtradas con llamadas, mensajes y secretos militares
Los investigadores de la Universidad de California en San Diego (UCSD) y la Universidad de Maryland han analizado un total de 39 redes de internet satelital. La sorpresa fue enorme cuando descubrieron que cerca de la mitad de las señales analizadas transmitían datos sin cifrar.
La cantidad de información expuesta es enorme, desde llamadas de miles de personas hasta información confidencial de logística militar o el inventario de una cadena minorista. “Existe una clara discrepancia entre cómo los clientes de satélites esperan que se protejan sus datos y cómo se protegen en la práctica”, comentan los investigadores.
El estudio apunta a los creadores de las redes satelitales al estilo de Starlink, han ignorado lo sencillo que es romper los protocolos de seguridad. “Asumieron que nadie iba a revisar ni escanear todos estos satélites para ver qué había ahí fuera. Ese era su método de seguridad”, explica Aaron Schulman, profesor de la UCSD y codirector del estudio, para Wired.
Redes satelitales expuestas por menos de 650 euros
Los creadores de las redes satelitales no esperaban que los usuarios intentasen acceder a los datos aparentemente cifrados. “Simplemente no creían que nadie los mirara”, añade Schulman. La realidad es muy diferente, la inversión necesaria para romper las barreras de seguridad es muy pequeña.
Los investigadores no necesitaron un equipo de espionaje especializado para interceptar los datos de las redes satelitales. La UCSD y la Universidad de Maryland utilizaron un hardware estándar con una antena parabólica de 158 euros, un soporte de techo de 120, un motor de 167 y una tarjeta sintonizadora de 197 euros.
Los investigadores instalaron el sistema en un edificio universitario en la localidad de La Jolla (San Diego). El sistema ha costado aproximadamente 750 dólares en total, unos 645 euros al cambio, y les ha permitido acceder a llamadas, mensajes de texto y datos de redes Wi-Fi de miles de usuarios. Las operadoras más afectadas son el gigante estadounidense T-Mobile, AT&T México y Telmex.
Este sistema de interceptación de señal algo rudimentario incluso ha permitido captar comunicaciones militares y policiales de Estados Unidos y México. El aparato también puede acceder a transacciones en cajeros automáticos y comunicaciones privadas de empresas como Walmart México, Santander México y Banjercito.