Energía inalámbrica: una turbina Tesla sin aspas es capaz de convertir la electricidad estática en energía útil

La "energía inalámbrica" está cada vez más cerca gracias a una turbina sin aspas que se diseñó más de un siglo atrás, aprovecha el polvo y la contaminación del aire.
Tesla no atraviesa un buen momento económico tras la caída en las ventas en 2025, pero la marca de Elon Musk está dispuesta a todo para recuperarse. El fabricante de coches eléctricos ha realizado una inversión millonaria en energía con su red Powerwall, aunque los investigadores chinos se han adelantado.
Un estudio realizado por la Universidad Chung-Ang, el Instituto Nacional de Tecnología Kumoh, el MIT y la Universidad Nacional de Taiwán ha conseguido un avance sin precedentes. Los investigadores han reformulado la teoría de Nikola Tesla.
Mientras que la marca inspirada en el físico apuesta por soluciones algo domésticas, China sueña a lo grande. Los ingenieros han creado una turbina sin aspas capaz de convertir la electricidad estática en energía útil.
Una turbina Tesla sin aspas
Los investigadores han descubierto un nuevo método de generación de electricidad sin contacto, solo es necesario aire comprimido y una turbina de tipo Tesla. Este sistema puede alcanzar potencias de 800 V y entre 2,5 A y 325 Hz.
No es necesario utilizar partículas adicionales, aprovecha las cargas electrostáticas y la fuerza del aire comprimido. Este proceso crea un alto voltaje que facilita la absorción de polvo y humedad para generar iones negativos.
Nikola Tesla creía que era posible generar energía gracias a la electricidad estática, aunque pocos proyectos han conseguido llevar esta teoría a la práctica. El propio científico creó una turbina con un diseño rotatorio sin aspas en el año 1913.
El prototipo de Tesla más de 100 años atrás no tenía aspas en ángulo para desviar el flujo de aire o líquidos como las turbinas convencionales. Este modelo gira unos discos lisos separados por poco espacio para generar el impulso mientras rota en espiral hacia adentro.
Una velocidad de hasta 300 m/s
Los investigadores chinos han reformulado el concepto de Nikola Tesla con materiales modernos más de un siglo después. ¿El resultado? El aire comprimido entra en la turbina y crea un flujo giratorio que alcanza los 300 m/s.
A continuación, el flujo de aire hace girar un rotador mediante la propia fricción para alcanzar hasta las 8.472 revoluciones por minuto, según el estudio publicado en Nanowerk. Esta tecnología podría cambiar para siempre la obtención de energía, ahora también es posible neutralizar la electricidad estática mejorando la calidad del aire.
El potencial de esta turbina sin aspas es enorme. El invento permitiría reducir los costes energéticos con una contaminación mínima, incluso acaba con los residuos estáticos para convertirlos en energía aprovechable.
