Este nuevo material podría acabar con los virus en tu móvil: los rompe al tocarlos

Científicos han descubierto un material plástico que tiene la capacidad de romper el virus de la gripe, algo que podría usarse para la fabricación de smartphones más higiénicos.
Aunque a estas alturas la mayor parte de personas ha aprendido la importancia para la salud de mantener una buena higiene de manos, sobre todo después de la pandemia de la Covid, muchos no le prestan mucha atención a los teléfonos móviles, que nos acompañan a todas partes y que pueden recoger bacterias fecales si lo llevas al baño o de cualquier superficie que toques en general.
Un móvil se puede desinfectar como cualquier otra superficie, como por ejemplo el retrete, pero el problema es que el uso de productos químicos sobre ellos puede dañarlos, lo que hace que muchas personas descuiden este peligro y se expongan por ello a virus o bacterias de forma constante.
Ahora, la ciencia ha encontrado la forma de mantener tu smartphone contra microorganismos de forma permanente sin necesidad de usar productos químicos y, de hecho, sin que el usuario tenga que hacer nada.
Un grupo de investigadores liderado por la Universidad Real Instituto de Tecnología de Melbourne, en Australia, ha sintetizado un nuevo material plástico que puede romper los virus con los que entra en contacto, y que de hecho se ha probado con éxito con el virus de la gripe humana tipo 3.
El nuevo material se inspira en la superficie nanotexturizada de las alas de los insectos, que como ya se había descubierto anteriormente tienen la propiedad de matar las bacterias, como recoge el estudio académico, publicado en la revista Advanced Science.
Un plástico inspirado en las alas de libélulas y cigarras
No es la primera vez que se sintetiza un material capaz de matar los gérmenes, de hecho son bastante comunes en material clínico como guantes, mascarillas y respiradores.
La mayor parte se basan en el uso de recubrimientos de grafeno o el ácido tánico, que son eficientes, pero o bien pueden ser peligrosos para las personas o tienen el riesgo de desgastarse con el tiempo.
En lugar de usar materiales poco comunes, la investigación se centró en encontrar superficies con texturas a las que los microorganismos no fuesen capaces de adherirse, y ese fue el momento en que encontraron el ejemplo del patrón nanoscópico de las alas de los insectos como libélulas y cigarras.
Sus alas repelen el agua y la suciedad y funcionan como bactericidas naturales, algo que la investigación ha logrado replicar en el plástico acrílico gracias al uso de micropilares a una distancia de 60 nanómetros entre ellos, comparable a la arquitectura de un microprocesador.
Después de una hora de que este material hubiese entrado en contacto con el virus de la gripe humana, el 94% de los microorganismos se habían roto o se encontraba fatalmente dañado, lo que habría impedido la infección.
La aplicación de este material no se limita solamente a los teléfonos móviles, pero los investigadores lo han destacado como una de las más prometedoras, junto con su uso para dispositivos sanitarios en hospitales o en envases para empaquetar alimentos.
Además, los descubridores destacan que estas láminas de plástico acrílicas con agradables al tacto, baratas y sencillas de fabricar, lo que facilitaría su uso.

Roberto Corrales
Redactor
Roberto Corrales escribe sobre actualidad tecnológica, prueba dispositivos de todo tipo y escribe reportajes.