Expertos inventan una aspiradora de ADN que atrapa restos de código genético del aire y revela qué animales viven en la zona

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Ya no hace falta rastrear animales para identificarlos. Su huella está en el aire, a través de ADN ambiental.
Hasta ahora, si querías catalogar los animales que viven en una determinada zona, tenías que rastrearlos, algo que puede ser extremadamente complicado en terreno de difícil acceso, o con animales pequeños y huidizos. Pero científicos de Dinamarca han encontrado la solución: una aspiradora de ADN que recoge restos de material genético del aire, e identifica a los animales a los que pertenece.
El el aire flotan microscópicos fragmentos de material genético. Es lo que se llama ADN ambiental: restos de pelos, plumas, piel que mudan los reptiles, etc.
Este ADN se mantiene en el ambiente bastante tiempo, y estos investigadores de la Universidad de Copenhague han descubierto que se trata de ADN de animales de la zona, no de otros lugares. Así que sirve para hacer catalogaciones.
Así funciona la aspiradora de ADN
Se trata de una tecnología importante porque permite identificar en días, y sin esfuerzo, lo que con los métodos tradicionales costaría meses, e incluso años, con menos posibilidades de éxito.
Las aspiradora de ADN es, en realidad, un invento bastante sencillo. Puedes verlo en la foto de apertura de la noticia. Se trata de una caja de plástico que se sujeta en un árbol. En su interior hay un ventilador de ordenador que aspira el aire del exterior. Un filtro especial atrapa los restos de ADN, y los separa del resto.
Este ADN se secuencia y se compara con una base de datos de ADN de animales, para identificar la especie.
Lo han probado en tres parajes daneses, y el resultado ha sido un gran éxito. Según cuenta Phys, en Kalvebod encontraron rastros de cerceta común, agachadiza común, carricero barbudo y avefría. En Lille Vildmose detectaron ADN de cárabo común, pico picapinos, camachuelo común y bisonte europeo. En la isla boscosa de Æbelø revelaron rastros de ADN de águila de cola blanca, búho chico y gamo, entre otros.
“Esperamos que la aspiradora de ADN pueda convertirse en un método que sirva como herramienta adicional en el conjunto de recursos disponibles para cartografiar la presencia de especies, por ejemplo, para obtener una visión general de cómo las iniciativas de conservación afectan a la biodiversidad en una zona”, explica la experta en ADN ambiental Kristine Bohmann, profesora asociada del Globe Institute y autora principal de estos estudios.
Es una herramienta muy interesante para detectar especies en peligro de extinción o especies invasivas, en una determinada zona. Además, su uso está permitiendo obtener valiosos datos sobre cómo se esparce el ADN en el aire, y cuánto dura.
Esta aspiradora de ADN parece un importante avance para estudiar la fauna sin destruir el hábitat o molestar a los propios animales. Aquí puedes leer el estudio completo.
