El Kraken es real: descubren un pulpo carnívoro de 20 metros de largo

Hasta ahora se creía que era una leyenda marina, pero el kraken podría tener una base auténtica.
Los fondos marinos siguen siendo un gran misterio para la ciencia. Numerosas leyendas se pierden en la noche de los tiempos, entre ellas, la del kraken, el pulpo gigante capaz de hundir un barco mercante. Siempre se pensó que era una fantasía de marineros, pero los pulpos gigantes depredadores, de casi 20 metros de largo, existieron en el Cretácico, hace 80 millones de años, y no sabemos hasta cuándo sobrevivieron.
Los calamares gigantes que aún vivien en nuestros días rondan los 10 o 12 metros. Este pulpo gigante de casi 20 metros recién descubierto dobla su tamaño. Y tenía los dientes desgastados de machacar huesos y conchas.
Era un depredador más grande que el Mosasaurio, el terror de los mares del Cretáceo. Con una diferencia: como todos los pulpos actuales, seguramente estaba dotado de una elevada inteligencia. Podría ser el depredador más temible de su época.
Un verdadero kraken de hace 80 millones de años
Sabemos muy poco de los cefalópodos antiguos, porque son animales invertebrados, es decir, no tienen huesos, así que no se fosilizan. La excepción son sus dientes y parte de sus mandíbulas, cartílagos duros que sí pueden convertirse en fósiles.
El problema es que estos dientes, como los de los tiburones, caen al fondo del mar cuando el animal muere y son difíciles de encontrar, porque se entierran en las rocas, o bajo capas de residuos animales, fundiéndose con la roca tras el paso de millones de años.
Yasuhiro Iba, paleontólogo de la Universidad de Hokkaido, es el coautor de un revolucionario estudio publicado en Science Adviser, que ha encontrado una nueva especie de pulpo gigante de 19 metros de largo, usando una novedosa técnica llamada Minería digital de fósiles.

Según explica Ars Technica, la minería digital consiste en eliminar capas microscópicas de la roca. Es una especie de impresora 3D, pero a la inversa. Su nombre técnico es la tomografía de pulido de alta resolución.
Los científicos buscaron en el fondo del mar rocas que podrían ocultar dientes de pulpo, llamados picos. Las rocas se cubren con resina para mantenerlas unidas y, a continuación, se pulen capa por capa, fotografiando cada corte individual para luego crear un modelo 3D. Utilizan una IA para detectar fósiles incrustados en su interior. Estos fósiles se extraen digitalmente como un modelo 3D.
El punto débil de esta técnica es que destruye el fósil, por eso solo se usa en restos tan incrustados en la roca que no se pueden extraer ni estudiar, como es este caso.
El kraken sale a la superficie
Cuando estudiaron los modelos 3D de estos fósiles, Yasuhiro Iba y su equipo descubrieron unos picos que doblaban en tamaño a los de los calamares gigantes. Mediante técnicas de cálculo alométrico, comparando el tamaño de los picos con los pulpos actuales, esta nueva especie, Nanaimoteuthis haggarti, medía entre 6,6 y 18,6 metros. Son datos conservadores, porque hace millones de años los animales eran más grandes que ahora.
Estudiando el desgaste de los picos, deteminaron que eran cefalópodos depredadores que comían animales con conchas, e incluso huesos.
Aunque no hay pruebas de enfrentamiento, un posible combate entre este kraken y un mosasaurio, de un tamaño similar, daría ventaja al pulpo, con su cuerpo gelatinoso difícil de morder, y sus tentáculos que pueden inmovilizar a su presa.
Este descubrimiento rompe la cadena alimenticia de los mares del Cretácico. Hasta ahora se sabía que el mosasaurio, el plesiosaurio, o los tiburones gigantes, todos ellos vertebrados, dominaban esta era. Ahora habrá que añadir al primer invertebrado: el pulpo gigante Nanaimoteuthis haggartim, un auténtico kraken del pasado.
