Los paleontólogos en shock: descubren un nuevo dinosaurio con pinchos y características "nunca vistas antes", de hace 125 millones de años

Los paleontólogos en shock: descubren un nuevo dinosaurio con pinchos y características "nunca vistas antes", de hace 125 millones de años
Recreación del Haolong dongi.Imagen generada con IA.

Los expertos no son capaces de saber a ciencia cierta la razón de ser que tenían estas púas, similares a las de un puercoespín, pero sí cuentan con teorías.

Aunque en ocasiones no lo parezca, los dinosaurios continúan guardando secretos. Aunque los paleontólogos llevan ya más de un siglo excavando los restos de estos "lagartos terribles", parece que todavía existe un amplio margen para sorprenderse. Así al menos lo ha demostrado un nuevo espécimen con pinchos y características nunca antes vistas, el Haolong dongi.

El dinosaurio en cuestión piso la Tierra hace 125 millones de años. Los científicos han revelado que se trataba de un animal herbívoro, pero sus espinas parecen desconcertar por completo a quienes sostenían teorías que hasta ahora se daban por buenas. Por si fuera poco, sus restos se han encontrado en un estupendo estado de conservación.

El dinosaurio con pinchos que desconcierta a los paleontólogos

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Tal y como comparte The Sun, este dinosaurio existió durante el poblado periodo Cretácico. En concreto, durante su etapa más temprana. De la misma manera, perteneció al grupo de especies conocido iguanodontios, dinosaurios herbívoros relativamente comunes en el registro fósil. ¿Por qué entonces su hallazgo no ha tardado en dar la vuelta al mundo?

Primero, por el estado en el que se encuentra. A diferencia de la mayoría de descubrimientos similares, el fósil no conserva solamente los huesos del dinosaurio, sino también detalles de la piel. Los científicos no están acostumbrados a algo que, ya de por sí, es bastante inusual. De ahí que hayan podido investigar detalles microscópicos que no son comunes.

Entrando en la naturaleza de la criatura, propiamente dicha, el elemento más llamativo del fósil es la presencia de espinas cutáneas distribuidas por el cuerpo. No se trata de cuernos óseos como los de un triceratops, (por poner un ejemplo que todo el mundo conoce), pero tampoco de placas gigantes como las de los también bastante populares estegosaurios.

Estas espinas parecen formar parte de la piel, como una especie de púas o apéndices externos. Es decir, que recuerdan más a ciertos reptiles modernos que lo que es frecuente en los dinosaurios. Los expertos incluso lo asemejan, para que la gente lo entienda, a los pinchos de un mamífero, como es el caso del puercoespín. Un dinosaurio puercoespín, podría decirse.

Un hallazgo único para los científicos

Teniendo en cuenta este aspecto, no es de extrañar que los paleontólogos estén fascinados. Estos consideran que estas púas o como se quieran llamar son únicas, puesto que nunca antes se habían encontrado en los restos de un dinosaurio herbívoro de estas características. La cuestión claro, es saber si esto es así porque se trataba de algo rarísimo o, simplemente, no se habían conservado.

No es el único debate que se ha acentuado a raíz del descubrimiento. Los expertos tampoco tienen del todo claro para qué servían estos pinchos o apéndices. Podrían ser como defensa ante depredadores, para regular la temperatura del cuerpo o incluso apéndices sensoriales. Lo cierto es que, como suele suceder habitualmente con los dinosaurios, es imposible estar del todo seguro.

 

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