Steve Jobs, cofundador de Apple: "El único problema de Microsoft es que no tienen gusto. No se les ocurren ideas originales y no aportan mucha cultura a sus productos"

Steve Jobs vs Bill Gates
Steve Jobs vs Bill GatesGenerado con IA

Steve Jobs criticó con dureza a Microsoft y Bill Gates por su falta de originalidad en 1995, pero años después, esto fue lo que pasó con la rivalidad empresarial.

La rivalidad entre Apple y Microsoft marcó buena parte de la historia de la industria tecnológica, pues desde los inicios de ambas compañías, siempre ha habido un "choque" informático a medida que han ido evolucionando.

Si está macOS, tienes Windows, si está el iPad Pro, tienes el Surface Pro, además de diversos servicios y otros dispositivos que siempre han estado en competencia. 

Durante décadas, esa situación también estuvo representada por dos figuras que definieron una era: Steve Jobs y Bill Gates, los jefes. Seguro que al menos alguna vez has escuchado sus nombres y es que fueron el comienzo de lo que hoy en día es realidad. 

Lo curioso es que de verdad había una discusión entre los ex-CEOs y una de las más impactantes sucedió en 1995 en una entrevista que todavía sigue dando mucho de qué hablar.

La dura crítica de Steve Jobs a Microsoft y el origen de una frase histórica

Steve Jobs sobre el proceso de creación del iPhone y ordenadores
Steve Jobs sobre el proceso de creación del iPhone y ordenadoresMontaje/Unsplash

Si la rivalidad entre Elon Musk y Sam Altman ya te parecía impresionante, lo que pasaba con Steve Jobs y Bill Gates en 1995 también marcó historia.

Todo pasó durante la grabación de la serie documental de PBS Triumph of the Nerds, donde Jobs lanzó una de las críticas más famosas dirigidas a Microsoft cuando lideraba NeXT, años antes de regresar a Apple. 

Sus palabras fueron directas, pues no hablaba del éxito que había logrado la empresa, sino que explicó cómo fue que Gates supo aprovechar la oportunidad de aliarse con IBM en sus inicios para lograr hacer que su famoso sistema operativo fuera viable en el mercado.

"El único problema con Microsoft es que simplemente no tienen gusto. No tienen absolutamente ningún gusto. Y no lo digo en un sentido pequeño, lo digo en un sentido grande, en el sentido de que no piensan en ideas originales y no aportan mucha cultura a sus productos”.

A pesar de reconocer que Microsoft supo cómo conservar los derechos de licencia de MS-DOS y utilizar esa posición para expandir su negocio, afirmó que la compañía no destacaba por aportar originalidad ni por crear productos.

Le hacía falta "creatividad" y "gusto" para poder ser distinta de verdad. De hecho, Jobs comparó a Microsoft con McDonald's debido a la capacidad que tuvo para escalar y llegar a millones. 

La estrategia es válida, pero al cofundador de Apple no le parecía suficiente para que se sumara al verdadero valor de la tecnología, una filosofía que se rige de ingeniería, diseño, arte y experiencia de usuario.

Cómo la rivalidad entre Steve Jobs y Bill Gates terminó en respeto mutuo

Aunque las declaraciones de Jobs contribuyeron a alimentar la rivalidad entre Apple y Microsoft, la relación entre él y Bill Gates fue mucho más compleja de lo que suele pensarse.

Los dos comenzaron colaborando en los primeros años de la informática personal. Microsoft desarrolló software para las computadoras de Apple y ambas empresas mantuvieron una relación profesional relativamente cercana.

La competencia se intensificó con la llegada de Windows y el Macintosh porque había diferencias estratégicas en el mercado. La manzana mordida apostó por un ecosistema más controlado y el gigante de Redmond por un modelo basado en licencias.

Aun así, el tiempo terminó suavizando la rivalidad porque cada uno reconoció públicamente los méritos del otro y admitieron que este "choque" había impulsado la innovación tecnológica global porque motivaba a las compañías a esforzarse más.

La reconciliación alcanzó su punto más visible durante los últimos años de vida de Jobs. En entrevistas posteriores, Gates recordó las conversaciones que mantuvieron cuando el cofundador de Apple enfrentaba problemas de salud, donde elogió su capacidad para el diseño, el marketing y la creación de productos.

De esta manera, una de las rivalidades corporativas más famosas de la historia terminó transformándose en una relación de admiración mutua que ha motivado a millones a ver siempre el lado positivo de las cosas. En efecto, ambas formas de obtener el éxito han sido clave para entender el crecimiento de grandes equipos actuales.