El James Webb de la NASA ha descubierto el planeta más extraño hasta la fecha: ¿por qué tiene forma de limón?

Los científicos han revelado que no solo su aspecto es inusual, su superficie tiene que parecer prácticamente sacada de una película imposible de ciencia ficción.
Al pensar en planetas, por lejanos que estos estén de la Tierra, lo normal es imaginar las típicas formas esféricas. Es lógico, ya que la mayoría de mundos que se descubren son así. Sin embargo, el telescopio espacial James Webb de la NASA acaba de evidenciar que no siempre tiene por qué ser igual, y que el universo todavía esconde más curiosidades de las que parece.
En concreto, los científicos han sido los primeros sorprendidos en darse cuenta de que el planeta en cuestión tiene una forma cuanto menos peculiar, que ellos mismos han calificado como "de limón". ¿Por qué presenta esa deformación tan atípica y qué otras particularidades pueden esconderse en él?
El misterioso planeta con forma de limón descubierto por la NASA
Ha sido la NASA quien, después de bautizar al nuevo planeta descubierto con el nombre técnico de PSR J2322‑2650b, ha compartido la información que existe sobre este mundo "con forma de limón". Su extrañeza se debe a que no gira alrededor de una estrella normal, como puede ser el Sol, sino de un pulsar. Es decir, de una estrella que explotó como supernova.
¿Qué significa esto desde un punto de vista científico? Pues que se ha generado una masa enorme en un volumen diminuto, creando de esta forma campos gravitatorios y radiación extrema. Esto, a su vez, hace que el planeta orbite tan cerca del astro que es capaz de dar una vuelta completa en apenas una hora. Esa es la razón de que el planeta se "estire" como lo ha hecho.
La propia NASA explica que es algo parecido a lo que sucede con la Luna, que como todo el mundo sabe tiene una influencia en las mareas terrestres, solo que llevado al extremo. Lo realmente increíble del asunto, es que, por su situación, PSR J2322‑2650b tiene un eje mucho más largo que el otro, algo realmente extraño comparándolo con los demás planetas observados.
Pero si el aspecto exterior del planeta ya resulta inusual de por sí, desde la NASA señalan que mucho más singular será sin duda su superficie, y también la atmosfera, que no tendrá nada que ver, cabe suponer, con los compuestos habituales. Esas son al menos las conclusiones a las que se han llegado tras un primer análisis.
Un mundo como ningún otro (conocido)
La observación espectroscópica del James Webb da a entender a la NASA que este planeta posee una atmósfera cuanto menos extraña. En lugar de los compuestos habituales -vapor de agua, dióxido de carbono o metano-, los datos apuntan a una abundancia inusual de helio y compuestos de carbono.
Los científicos hablan de un lugar con nubes de carbono sólido, algo que en condiciones extremas podría dar lugar a fenómenos tan exóticos como lluvias de partículas similares al hollín o incluso diamantes microscópicos. ¿Suena a ciencia ficción? Pues es real (o eso suponen los expertos), lo que demuestra que la realidad siempre suele superar a la ficción.
