Yousuf Aslam, neurocientífico cognitivo, sobre la epidemia mundial de sueño: "El cerebro necesita sentirse seguro y protegido antes de dormir"

Truco de Yousuf Aslam para dormir bien y mejor
Truco de Yousuf Aslam para dormir bien y mejorImagen generada con IA
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El cerebro necesita sentir que el entorno es seguro antes de dormir. Calmar la actividad mental y crear una rutina ayuda a que el organismo pueda entrar en modo sueño con mayor facilidad.

Dormir parece un proceso sencillo para la mayoría de las personas, pero en realidad el cerebro no pasa directamente de estar despierto y activo a quedarse dormido al instante.  

Antes necesita realizar una transición en la que reduce la atención, baja el nivel de alerta y permite que el cuerpo entre en un estado de descanso. Cuando esa transición no ocurre correctamente, una persona puede sentirse agotada y, aun así, permanecer despierta durante horas.

Según el neurocientífico cognitivo Yousuf Aslam, esta situación tiene una explicación relacionada con la forma en la que el cerebro interpreta si es un buen momento para desconectar. El experto explicó a Newsweek que el cerebro necesita sentirse seguro y protegido antes de dormir. 

Esta idea no significa que una persona tenga que estar libre de cualquier problema para conciliar el sueño, sino que el sistema nervioso debe recibir señales suficientes para entender que ya no necesita mantenerse en estado de alerta.

Dormir no es apagar el cerebro, sino cambiar de estado

No duermas con el móvil a un lado
No duermas con el móvil a un lado

El sueño es un proceso activo en el que el cerebro pasa de una fase de vigilancia a otra de recuperación. Aunque durante la noche el cuerpo reduce su actividad, el organismo no deja de controlar lo que ocurre a su alrededor.

Esta capacidad de mantenerse atento fue fundamental para la supervivencia humana. Durante miles de años, permanecer despierto ante una posible amenaza podía marcar la diferencia entre estar a salvo o correr peligro. 

Por eso el cerebro conserva mecanismos que priorizan la protección cuando interpreta que existe algo que requiere atención. El problema aparece cuando esos sistemas siguen funcionando aunque no haya un riesgo real. 

El estrés acumulado, las preocupaciones constantes o la incertidumbre pueden hacer que el cerebro continúe actuando como si todavía tuviera que resolver algo importante.

Qué significa que el cerebro necesite sentirse seguro

Cerebro humano con neuronas y astrocitos
Cerebro humano con neuronas y astrocitos

La explicación de Aslam se basa en cómo el sistema nervioso regula la transición hacia el descanso. Para dormir profundamente, el cerebro necesita reducir la actividad relacionada con la vigilancia y permitir que otros procesos ocupen el protagonismo.

Cuando una persona se siente tranquila, el organismo recibe señales de que puede relajarse. En cambio, si existe una sensación constante de amenaza, aunque sea provocada por pensamientos y no por un peligro físico, el cerebro puede mantener activados los mecanismos de alerta.

Por eso algunas personas tienen sueño durante todo el día, pero al acostarse comienzan a pensar en problemas, repasar conversaciones o anticipar situaciones futuras. El cansancio está presente, pero la mente todavía interpreta que debe permanecer preparada.

El descanso está controlado por una combinación de procesos biológicos. Uno de ellos es la presión de sueño, que aumenta cuanto más tiempo pasa una persona despierta y genera la necesidad física de descansar.

También interviene el reloj interno del organismo, conocido como ritmo circadiano, que coordina los momentos de actividad y descanso. Durante la noche, el cuerpo aumenta la producción de melatonina, una hormona relacionada con la preparación para dormir.

Sin embargo, estos mecanismos no funcionan aislados. Un cerebro sometido a estrés puede dificultar que las señales de descanso se impongan sobre las de alerta. Por eso una persona puede tener las condiciones ideales de horario y cansancio, pero seguir teniendo problemas para relajarse.

Cómo ayudar al cerebro a entrar en modo descanso

Representación de una mujer durmiendo plácidamente.
Representación de una mujer durmiendo plácidamente.Imagen generada con IA.

Si el objetivo es dormir mejor, no basta únicamente con acumular horas de sueño. También es importante crear un entorno que transmita tranquilidad al sistema nervioso.

Mantener horarios regulares, reducir estímulos intensos antes de acostarse, preparar un ambiente cómodo y evitar llevar las preocupaciones del día directamente a la cama son algunas formas de facilitar esa transición.

La clave no está en obligar al cerebro a dormirse, sino en proporcionarle señales que indiquen que puede dejar de estar pendiente de todo. Cuando el organismo interpreta que no existe una amenaza inmediata, resulta más sencillo pasar del estado de alerta al descanso.

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