Cómo proteger tu móvil en verano: esto es lo que nunca debes hacer, según los expertos

¿Eres de los que alguna vez has olvidado el teléfono en el salpicadero del coche? Pues este tipo de acciones pueden ser fatales para cualquier dispositivo.
Cada vez que llega el verano surge un debate cíclico: ¿sufren los teléfonos móviles y otros dispositivos con las altas temperaturas? Aunque no falten quienes consideran que se trata de casi una leyenda urbana o de precauciones exageradas, la respuesta es un contundente sí. De hecho, las propias marcas suelen dejarlo muy claro cada vez que el tema sale a coalición.
La realidad es que los teléfonos tienden a sufrir más en verano. Por el calor, esto es una obviedad, pero también por ciertas prácticas que en ocasiones los usuarios llevan a cabo prácticamente sin ser conscientes de ello. Durante las vacaciones, la gente casi siempre acostumbra a ser más descuidada. Lo saben los ciberdelincuentes, pero también es algo aplicable al uso de dispositivos.
Cuidado con el móvil en verano
En verano, no solo hay más robos y estafas. Con frecuencia, el mayor peligro para cualquier móvil es el mal uso que llevan a cabo los propios usuarios. Sin ir más lejos, los especialistas señalan algo bastante común: dejarse el teléfono dentro del coche. A veces, con la intención de que solo se trata de un segundo para ir a un recado, pero después la cosa puede llegar a alargarse por un rato.
Esto es peligrosísimo porque dentro de los vehículos las temperaturas aumentan mucho. El interior de un coche al sol puede superar fácilmente los 50 grados en menos de 20 minutos y llegar a los 70 grados o más en una hora, incluso si afuera hay solo unos 30. Imagina entonces con una auténtica ola de calor. Temperaturas mucho mayores de las que recomiendan los fabricantes.
Apple, Samsung o Xiaomi, sin ir más lejos, aconsejan usar el móvil entre 0 y 35 grados. ¿Qué quiere decir esto? Pues que a partir de 40 o 45 grados sostenidos, la batería de litio comienza a degradarse de forma acelerada. Sobre 50, algunos componentes internos (pantalla, adhesivos, sensores) pueden dañarse de manera irreversible. Y no es ningún bulo de Internet, sino una realidad en toda regla.
Los consejos de los expertos en este caso están claros: nunca dejes el móvil en el salpicadero del coche, ni recibiendo luz del sol directa, incluso si este está aparcado a la sombra. En verano, algo tan común como eso puede significar que tengas que despedirte de tu dispositivo. Y si lo haces, apágalo luego y ponlo en un lugar fresco, pero no en una nevera ni nada así.
La playa, el peor enemigo del teléfono
Todo lo que se dice de los móviles y los coches en verano también se puede aplicar con pocas variaciones al chiringuito o, sobre todo, la playa. Piensa que si la temperatura ambiente está en torno a 30 o 32 grados (lo cual no es una exageración precisamente), la superficie del teléfono expuesto puede alcanzar los 50 o 55 en menos de 10 minutos.
Por no hablar de que la arena, la humedad y la sal tampoco ayudan a su buena conservación, claro. ¿Lo ideal? Dejarlo en el hotel. Pero si eso te parece muy drástico, ponlo a la sombra bajo la sombrilla, o si es posible en una bolsa térmica. Sin contacto con hielo, porque los contrastes pueden ser casi igual de perjudiciales que el contacto incesante con el propio calor estival.