Desde poner una moneda encima al papel de aluminio: los 5 "trucos" para aumentar la velocidad del WiFi que los expertos desaconsejan

Desde poner una moneda encima al papel de aluminio: los 5 "trucos" para aumentar la velocidad del WiFi que los expertos desaconsejan
WiFi.Imagen generada con IA.

A veces, dejar el router tranquilo es lo más recomendable de todo. ¿Pero por qué este tipo de consejos llegan a volverse tan virales en redes sociales'

De un tiempo a esta parte, Internet se ha llenado de trucos para mejorar la potencia del WiFi. Desde poner una moneda encima del router hasta cubrir este de papel de aluminio. Tal vez se trate de los ejemplos más populares, porque más de una vez se han vuelto virales, pero desde luego no son los únicos. Hay muchas ocurrencias parecidas que algunos apuntan como infalibles. 

La mayoría de la gente, por su parte, sabe que no todo lo que se dicen en Internet es cierto. De hecho, cada vez lo es menos. Sin embargo, si algo se repite mucho es natural que se puede empezar a dudar. ¿Qué es lo que opinan los expertos al respecto? Casi todos ellos coinciden en desaconsejar estas prácticas. Y, además, existen razones perfectamente lógicas para ello.

Poner una moneda encima del router

Luces LED en el router WiFi
Luces LED en el router WiFi

Es uno de los "trucos" más virales. Quizá por eso también de los que más aceptación goza. La teoría dice que la moneda, al ser metálica, podría ayudar a "redirigir" la señal WiFi y mejorar su alcance. Además, tampoco cuesta mucho hacer la prueba, por lo que hay gente que ha decidido probar.

¿La realidad? No tiene fundamento alguno. La explicación en este caso es sumamente sencilla: una moneda es demasiado pequeña para influir en las ondas de radio que utiliza el WiFi. Los expertos coinciden en que cualquier mejora percibida es pura coincidencia o sugestión.

Usar papel de aluminio para mejorar la señal WiFi

Estos casos pueden sonar mucho más "pro". De hecho, se trata de un clásico de Internet que de vez en cuando regresa. Una propuesta cíclica, vaya. Además, aquí sí hay algo de cierto. El papel de aluminio puede reflejar ondas y, en condiciones muy específicas, podría alterar la dirección de la señal.

El problema es que hacerlo sin conocimiento técnico genera el efecto contrario: rebotes desordenados, zonas con peor cobertura e interferencias. Sin un diseño preciso, este “reflector casero” lo más probable es que sea más perjudicial que útil.

Colocar imanes cerca del router

Otro mito bastante extendido es que los imanes pueden potenciar la señal WiFi. No hay evidencia científica que respalde esta idea. Ninguna de ningún tipo, es importante tenerlo claro.

Los imanes afectan a campos magnéticos, pero las redes WiFi operan con ondas electromagnéticas de alta frecuencia. En el mejor de los casos, no hacen nada; en el peor, pueden interferir ligeramente si están asociados a otros dispositivos electrónicos.

Meter el router en un armario

Algunas personas creen que meter el router en un mueble o caja ayuda a dirigir la señal hacia un punto concreto. Si preguntas a cualquier experto, te dirá que es justo al contrario. Es decir, que carece de lógica.

Materiales como madera, cristal o metal absorben y bloquean la señal, reduciendo drásticamente su alcance. Encerrar el router es una de las formas más rápidas de empeorar la conexión en casa. De ahí que a veces se pierda la señal si hay una barrera de este tipo. Incluso un espejo puede ser un impedimento en ocasiones.

Cambiar el nombre del WiFi para mejorar la velocidad

Este truco juega con la confusión técnica más que otra cosa. Cambiar el nombre de la red no tiene ningún impacto en la velocidad o calidad de la señal.

Lo que sí influye es el canal en el que opera la red o la banda (2.4 GHz o 5 GHz), pero eso no tiene nada que ver con el nombre que aparece en tu lista de conexiones.

¿Por qué estos "trucos" tienen entonces tanto éxito? Es comprensible, si se piensa un poco. Todos combinan una base científica real con una aplicación… incorrecta. Conceptos como la reflexión de ondas o las interferencias existen, solo que están simplificados hasta el punto de volverse ineficaces.

Además, son sencillos de probar, lo cual también influye.

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