He dividido la red WiFi de casa en dos redes separadas y ahora va como un tiro: "He solucionado problemas que ni sabía que tenía"

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Una sencilla modificación del router puede mejorar la estabilidad de tu conexión y evitar conflictos entre dispositivos antiguos, modernos y equipos inteligentes de casa.
Tener una buena conexión no siempre significa disfrutar de un buen WiFi, ya que en una casa con muchos dispositivos conectados es fácil empezar a notar cortes o una velocidad que parece no corresponder con lo que tenemos contratado.
El problema puede aparecer con el tiempo, sobre todo cuando añadimos un televisor, una consola, varios móviles, un ordenador y después empiezan a llegar las bombillas inteligentes, cámaras, altavoces y otros dispositivos. Todos terminan dependiendo del mismo router.
Una forma de poner algo de orden consiste en dividir la red WiFi en dos redes diferentes y no necesitas contratar otra línea ni comprar necesariamente un router nuevo. Se trata de separar los dispositivos para que cada grupo tenga su propio espacio dentro de la red.
Dos redes pueden poner orden en tu WiFi

La idea es bastante sencilla, ya que en lugar de conectar todos los dispositivos al mismo nombre de red, puedes crear dos redes WiFi diferentes y repartirlos entre ellas.
Una puede quedarse para los dispositivos que utilizas a diario y que necesitan una conexión estable en 5 GHz. Aquí pueden estar el ordenador, el móvil, la consola o el televisor, mientras que la de 2.4 GHz puede reservarse para equipos secundarios o para aquellos que no necesitan tanta prioridad.
Esto puede resultar útil cuando tienes muchos equipos conectados al mismo tiempo, aunque también puede ayudar con algunos dispositivos antiguos que tienen problemas al trabajar con determinadas configuraciones de los routers actuales.
Cabe señalar que las dos redes siguen utilizando la misma conexión a internet, por lo que no estás duplicando la velocidad ni contratando otro servicio. Lo que cambia es la forma en la que organizas los dispositivos dentro de tu red doméstica.
Cómo crear las dos redes desde el router
Para hacerlo, tienes que entrar en la configuración del router. Normalmente, se puede acceder desde un navegador escribiendo la dirección local del dispositivo (192.168.1.1) y utilizando las credenciales que suelen estar debajo del enrutador.
Una vez dentro tendrás que buscar el apartado dedicado a la configuración WiFi. El nombre cambia según el fabricante, pero normalmente encontrarás opciones para gestionar las redes inalámbricas y sus bandas.
Muchos routers actuales permiten emitir redes independientes en 2,4 GHz y 5 GHz. También pueden ofrecer una función para crear una red de invitados. Las posibilidades dependen del modelo, por lo que no todos permiten exactamente el mismo tipo de separación.
Después solo tienes que asignar un nombre diferente a cada red y establecer sus contraseñas. El siguiente paso consiste en conectar cada dispositivo a la red que hayas elegido.
Qué ganas al separar los dispositivos
La principal ventaja es que puedes controlar mejor cómo está organizada tu conexión y, si todos los aparatos están mezclados, localizar el origen de un problema puede ser complicado. Al dividirlos, tienes una estructura más clara y resulta más fácil comprobar dónde está el fallo.
También puedes separar los dispositivos que requieren una conexión más estable de aquellos que simplemente necesitan acceso a internet de vez en cuando.
Una cámara de seguridad o una bombilla inteligente no tienen las mismas necesidades que un ordenador desde el que estás trabajando o una consola con la que juegas online.
La separación también puede ayudar cuando determinados aparatos antiguos tienen problemas para conectarse a redes modernas. Al colocarlos en una red independiente, puedes mantener una configuración diferente sin modificar la conexión que utilizan tus dispositivos principales.
No es una solución mágica para cualquier WiFi lento
Es importante mencionar que dividir la red no hará que una conexión de 100 Mbps se convierta en una de 1.000 Mbps. Tampoco solucionará problemas causados por una mala cobertura, una ubicación incorrecta del router o una conexión que ya funciona mal.
Su utilidad está en organizar mejor una red doméstica que tiene muchos dispositivos y necesidades diferentes. En determinados hogares eso puede marcar una diferencia importante y, sobre todo, facilitar mucho la detección de problemas.
Si tu WiFi lleva tiempo dando problemas y tienes media casa conectada al mismo router, separar los dispositivos puede ser una prueba sencilla antes de empezar a gastar dinero en nuevo hardware.
