He probado el Samsung Galaxy S26 Ultra y tengo claro por qué sigue siendo uno de los móviles más top cada año

El Samsung Galaxy S26 Ultra llega con la idea de no reinventar lo que ya funciona, sino pulirlo hasta convertirlo en una de las mejores y más completas experiencias del mercado.
Samsung Galaxy S26 Ultra

El Samsung Galaxy S26 Ultra es el móvil más avanzado de Samsung hasta la fecha: pantalla Dynamic AMOLED de 6,9 pulgadas, procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, batería de 5.000 mAh y un sistema de cámaras liderado por un sensor principal de 200 megapíxeles.
Valoración
Nota 96
Un móvil de sobresaliente en todas sus especificaciones que mejora lo justo sobre su predecesor: sigue siendo uno de los Android más completos que puedes comprar, aunque no supone una revolución total si ya vienes de la generación anterior.
Lo mejor
- Sistema de cámaras muy completo.
- Pantalla AMOLED de 6,9 pulgadas espectacular.
- Batería de 5.000 mAh sobresaliente.
Lo peor
- Precio.
- Pocas novedades frente al S25 Ultra.
El Samsung Galaxy S26 Ultra no llega para romper con todo lo anterior. De hecho, después de usarlo varios días, la sensación es que Samsung no ha querido revolucionar su gama alta, sino perfeccionarla. Y en cierto modo se agradece. Porque cuando una fórmula funciona, a veces lo más inteligente es mejorarla poco a poco.
Durante estos días lo he utilizado como móvil principal: trabajo, fotos, redes sociales, vídeo y, en general, todo lo que hacemos con el móvil a lo largo del día. Y la sensación desde el primer momento es clara: estamos ante un móvil muy pulido, pensado para que cada especificación del móvil consiga un sobresaliente alto sin excepción alguna.
Eso no significa que esté solo en el mercado. En el segmento premium hay cada vez más competencia. Apple sigue dominando con su iPhone 17 Pro Max, marcas como Xiaomi y su Xiaomi 17 Ultra aprietan con propuestas muy potentes y Google continúa apostando fuerte con los Pixel 10 Pro XL y su fotografía computacional. Todos juegan en una liga muy alta.
Pero Samsung lleva años afinando su serie Ultra y el S26 Ultra demuestra que la compañía sabe exactamente lo que hace. No hay una enorme locura de mejoras, es verdad, pero sí una evolución muy bien pensada. Puede que para algunos sepa a poco, pero también es cierto que recoge todo lo bueno de la generación anterior y lo mejora donde realmente importa.
¿Merece la pena comprar el Samsung Galaxy S26 Ultra?
No hay una revolución enorme. Pero sí una serie de mejoras que refinan un móvil que ya era muy bueno. Samsung ha ajustado el diseño, ha mantenido una pantalla espectacular, ha afinado la cámara y ha conseguido una autonomía que me ha enamorado.
Ahora bien, también hay que decirlo claramente: si tienes un Galaxy S25 Ultra, quizá lo más sensato sea esperar un año más antes de cambiar. Las mejoras existen, pero no son tan radicales como para justificar el salto de un año a otro. En cambio, si vienes de un modelo más antiguo o de otra marca, el S26 Ultra es una opción que no podría recomendar más por unos 1.500 euros de inicio.
Samsung Galaxy S26 Ultra, análisis y opinión
He probado el Samsung Galaxy S26 Ultra, he puesto a prueba su pantalla, batería y cámara y esta ha sido mi experiencia.
Características del Samsung Galaxy S26 Ultra
| Samsung Galaxy S26 Ultra | |
|---|---|
| Pantalla | AMOLED LTPO 6,9 pulgadas |
| Procesador | Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy |
| GPU | N.D. |
| Memoria RAM | 12 GB |
| Almacenamiento | 256 GB, 512 GB o 1 TB |
| Cámaras principales | Cámara principal: 200 megapíxeles f/1.4 OIS |
| Cámara Frontal | 12 megapíxeles, f/2.2 |
| Batería | 5.000 mAh, carga rápida 65W, carga inalámbrica 65W |
| Sistema operativo | Android 16 basado en One UI 8.5 |
| Conectividad | 5G (2xNano + eSIM), WiFi 7, Bluetooth 6, GPS, NFC, USB-C |
| Dimensiones y peso | 163,6 x 78,1 x 7,9 mm |
| Extras | IP68, S-Pen integrado |
| Precio | 12 GB + 256 GB: 1.499,00 euros 12 GB + 1 TB: 1.949,00 euros |
Diseño y pantalla: grande, pero sorprendentemente cómodo

El Samsung Galaxy S26 Ultra es un móvil grande, eso está bastante claro y de ahí el término de Ultra. Tiene una pantalla de 6,9 pulgadas y unas dimensiones de 163,6 x 78,1 x 7,9 mm, con un peso de 214 gramos. Pero lo curioso es que al usarlo un rato te das cuenta de que no se siente tan grande como parece. Y esto es bastante bueno.
Parte de la culpa la tiene el diseño. Samsung ha afinado bastante el cuerpo del smartphone, sus materiales, y eso se nota mucho en la mano.

Es delgado, en concreto el más delgado de todos los Ultra lanzados, bien equilibrado y muy cómodo para el tamaño que tiene. De hecho, una de las primeras cosas que pensé al usarlo varios días es que no se siente pesado, algo que normalmente sí me suele ocurrir con otros móviles de gama alta.
El diseño sigue la línea que la marca lleva usando en los últimos Ultra aunque se han incluido algunos cambios que yo estaba esperando en concreto: bordes muy redondeados y un módulo de cámara que por fin recupera el formato píldora y deja atrás la idea de colocar los sensores sin nada que los aglutine. Y, por supuesto, un S-Pen muy bien escondido, igual de pro que siempre y hasta un poco más fino que la generación anterior.

Las cámaras siguen integradas directamente en la trasera, sin módulos gigantes ni diseños raros. Puede gustar más o menos, pero lo cierto es que le da un look muy premium en forma y colores y bastante sobrio.
Ahora bien, si hay algo que realmente destaca en este móvil es la pantalla. El Galaxy S26 Ultra monta un panel Dynamic AMOLED 2X de 6,9 pulgadas con resolución 3120 x 1440 píxeles y tasa de refresco de hasta 120 Hz. Pero más allá de los números, lo importante es cómo se ve. Y sí, es una auténtica delicia para los sentidos.

Los colores son vivos, el brillo es muy alto y todo se mueve con una fluidez espectacular gracias a los 120 Hz. Da igual si estás viendo vídeos, leyendo noticias en Google o simplemente usando redes sociales: todo se ve muy limpio, muy fluido y muy agradable.
Personalmente, es una de las cosas que más disfruto de este dispositivo. Porque al final el móvil lo usamos para mirar contenido todo el tiempo, y aquí Samsung vuelve a demostrar que sigue siendo la mejor pantalla que puedes encontrar en un smartphone hoy en día.

Pero, no podemos hablar de pantalla sin hablar de la función estrella que ha estrenado la marca: Privacy Display. Exclusivo para el modelo Ultra, esta tecnología usa píxeles que cambian la dirección de la iluminación.
En cuanto a su funcionamiento, puedes configurarlo para que, en ciertas apps como el banco o WhatsApp, la pantalla solo sea visible si la miras de frente. Por otro lado, si te llega un mensaje privado, también vas a poder activarlo para que solo proteja esa parte de la pantalla. Es muy fácil de activar y tan solo tienes que deslizar la pantalla, elegir en qué momentos quieres que se active y listo.
Rendimiento y autonomía: potencia de sobra y una batería que me ha enamorado

En el apartado de rendimiento, poco puedo decir aparte de que es una auténtica locura. Sí, viene con el ya conocido Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm que ya incorpora todos los smartphones de gama alta pero, en este caso, las pruebas casi que dejan entrever números de generaciones próximas (3.696.357 puntos en Antutu).
Durante estos días lo he usado con muchas aplicaciones abiertas, lo he usado hasta la saciedad para el trabajo, redes sociales, edición de fotos, navegación y juegos. Por supuesto, todo ha funcionando perfectamente. Pero, aparte de eso, he notado un plus especialmente recalcable frente a otros modelos con el mismo procesador.

Es el tipo de móvil que sabes que no se va a quedar corto durante años y sumado a los siete años de actualizaciones que ofrece Samsung, ten por seguro que lo cambiarás por pereza más que por necesidad.
Por otro lado, la capa de Samsung también sigue evolucionando. One UI tiene muchas opciones, muchas funciones, bastante personalización y mucha IA. Puede resultar algo cargada para quien prefiera sistemas más simples, pero todo es opcional y puedes dejarlo completamente limpio si es lo que buscas.

Ahora bien, uno de los puntos que más me ha sorprendido ha sido la batería.
Sobre el papel mantiene 5.000 mAh, una cifra que puede parecer poco si miramos algunos móviles actuales que ya hablan de 6.000 o incluso 7.000 mAh. Pero aquí se demuestra algo importante: más batería no siempre significa mejor autonomía.
La verdad es que no he tenido mejor momento para comprobar cómo funciona realmente esta batería que el ajetreo del Mobile World Congress. Son días perfectos para que el móvil directamente se funda y, para mi alegría (y necesidad) no me ha hecho falta usar ni cargador ni batería portátil.
Es cierto que iba cargada con ambos elementos porque no terminaba de confiar en que me durarse un día entero de redes sociales, vídeos, trabajo... pero me ha cerrado completamente la boca. He conseguido llegar al hotel con alrededor de un 30%, quizá algo menos, después de todo el día usándolo.

Pero a esto hay que sumarle que con unos 15 minutos de carga vas a conseguir un 50% más de batería. Es decir, si tenía 30%, en muy poco tiempo llegarás al 80%. Todo esto gracias a sus 60 W de potencia.
La optimización es claramente buena. No es el móvil con la batería más grande del mercado, pero sí uno de los que mejor aprovecha lo que tiene.
Cámara: me resulta familiar, pero con mejoras donde más se nota

El apartado fotográfico es, probablemente, uno de los más interesantes a analizar del Samsung Galaxy S26 Ultra. A primera vista puede parecer que Samsung ha apostado por una estrategia continuista. El sistema de cámaras es el del modelo anterior, pero eso no significa que no haya mejoras.
La configuración trasera está formada por cuatro sensores:
- Sensor principal de 200 megapíxeles (f/1.4).
- Ultra angular de 50 megapíxeles (f/1.9).
- Teleobjetivo de 50 megapíxeles 5x (f/2.9).
- Sensor adicional de 10 megapíxeles 3x (f/2.4).

El corazón del sistema es el sensor principal de 200 megapíxeles, que sigue siendo, pese a que no haya cambios, uno de los más potentes del mercado.
En la práctica, el móvil no suele disparar a 200 megapíxeles completos. Utiliza un sistema de combinación de píxeles que agrupa varios para obtener imágenes con mejor luz y menor ruido. El resultado son fotos con muchísimo detalle, colores bien equilibrados y un rango dinámico muy grande.

En escenas con buena iluminación, las imágenes tienen una calidad espectacular, pero donde más se nota la evolución es en las fotos nocturnas. La apertura f/1.4 del sensor principal permite recoger más luz, y el nuevo procesamiento de imagen hace un trabajo muy bueno.
Demuestra que, aunque el hardware sea continuista, el salto está en cómo procesa las imágenes. Samsung ha mejorado su sistema Nightography, que ahora utiliza un procesado mejorado con múltiples fotogramas y algoritmos de IA para rescatar más luz y detalle sin llenar la imagen de ruido.

El resultado son fotos nocturnas con sombras de calidad, las luces no se queman y los colores se ven mucho más naturales, algo que también se nota en vídeo cuando grabas con poca luz.
Por otro lado, y en cuanto al zoom, la marca sigue apostando fuerte por él, y aquí vuelve a ser una auténtica maravilla. El sistema ofrece:
- Zoom óptico 3x.
- Zoom óptico 5x.
- Zoom de calidad óptica 2x y 10x gracias al sensor Adaptive Pixel.
- Zoom digital hasta 100x.

En el uso real, el 3x y el 5x son probablemente los más útiles y los que he usado hasta la saciedad para poder sacar fotografías realmente increíbles y de una calidad abismal. Eso sí, el 10x también es sorprendentemente bueno, algo que pocos móviles consiguen.
El zoom 100x, como suele ocurrir, es más una demostración tecnológica que algo realmente práctico. No es que sea algo para usar y demostrar las buenas fotos que haces. Es más bien una forma de crear un efecto guau, ver hasta dónde es capaz de llegar, más que el resultado en sí.

En la parte delantera encontramos una cámara de 12 megapíxeles con apertura f/2.2 y autoenfoque. No es el sensor más espectacular del dispositivo, pero muy bueno para tus selfis.
En vídeo, el S26 Ultra también juega en la liga de las estrellas. Puede grabar en 8K a 30 fps, aunque la mayoría de usuarios probablemente utilizará 4K. Incluye, además, el viral modo superestabilizado que èrmite fijar el horizonte al grabar en movimiento y evitar el traqueteo cuando grabas. Puedes girar completamente el móvil sin que se note absolutamente nada en el resultado final.
Con todo esto, Samsung ha tomado una base muy sólida y la ha refinado. Ha mejorado detalles en diseño, ha pulido la cámara nocturna, mantiene una pantalla espectacular, ofrece un rendimiento de 10 y una batería que aguanta días.
Es, en definitiva, una continuación muy bien pensada. Puede que para algunos parezca un salto pequeño, pero cuando lo usas unos días te das cuenta de que todo está muy bien equilibrado. Y eso, en un mercado donde cada vez es más difícil sorprender, tiene bastante mérito.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.
