Con el Roborock Saros Z70 he llenado la casa de invitados sin miedo a que ensucien el suelo, pero su brazo robótico no me ha sorprendido tanto como esperaba

El robot aspirador y friegasuelos Roborock Saros Z70 me ha ahorrado mucho tiempo en las tareas domésticas estas semanas, ¿pero es útil su brazo recoge-objetos?
Saros Z70
Nota90

Robot aspirador y friegasuelos de gama alta con brazo robótico para recoger objetos.
Roborock ha creado un dispositivo muy elegante y realmente útil, que me ha hecho desprenderme rápidamente de la escoba, aunque su brazo plegable OmniGrip, que es precisamente su punto fuerte, no me ha hecho tan buen apaño como creía al principio y solo ha sido capaz de colocar en su sitio los calcetines desperdigados por el suelo.
El nuevo Roborock Saros Z70 fue una de las principales sorpresas de la firma china en el marco de la feria internacional CES Las Vegas 2025. En un encuentro en el que la inteligencia artificial fue un gran reclamo —tanto, que Nvidia aprovechó para presentar un superordenador con IA diminuto—, no iba a ser fácil llamar la atención de los más techies.
Pero, no hay nada como un electrodoméstico que no solo te va a solucionar parte de tu rutina de limpieza, y va a barrer, fregar y pasar la mopa; sino que también te va a permitir olvidarte de recoger del suelo objetos pequeños, como calcetines, pañuelos, toallas pequeñas o zapatos no demasiado pesados (chanclas, sandalias, zuecos), de hasta 300 gramos.
Esto sí que despertó la curiosidad de muchos y más si tuvieron la oportunidad de conocer de cerca este robot aspirador, que se distingue de cualquier otro porque tiene un brazo robótico de cinco ejes capaz de atrapar todos esos elementos y llevarlos a una caja de almacenamiento dedicada o bien a un área que el usuario haya configurado previamente.
Esto es, sin duda, el mayor punto a favor de este electrodoméstico inteligente, que puede ser una opción muy válida si tienes hijos o mascotas, porque te ahorra tiempo y esfuerzo para recoger sus juguetes. No obstante, hay muchas otras funciones que también pueden sorprenderte. Te cuento a continuación cuáles son:
Características del Roborock Saros Z70
| Saros Z70 | |
|---|---|
| Potencia de succión | 22.000 Pa |
| Sistema de navegación | StarSight Autonomous System 2.0 |
| Área de limpieza | 180 m2 sin usar el brazo 150 m2 con brazo |
| Sistema de mopa | Dos mopas rotatorias |
| Batería y autonomía | Ion de litio de 6.400 mAh 2 horas y 15 minutos |
| Capacidad de depósitos | Agua limpia: 4 L Agua sucia: 3,5 L Bolsa: 2,5 L |
| Dimensiones | Robot: 350 x 353 x 79,8 mm Base: 409 x 440 x 300 mm Robot y base: 409 x 442 x 300 mm |
| Peso | 4,1 Kg |
| Conectividad | Wi-Fi 5 Matter 1.4 (OTA) |
| Extras | Brazo robótico |
| Precio | 1.699 euros |
| Potencia de succión | 22.000 Pa |
| Sistema de navegación | StarSight Autonomous System 2.0 |
| Área de limpieza | 180 m2 sin usar el brazo 150 m2 con brazo |
| Sistema de mopa | Dos mopas rotatorias |
| Batería y autonomía | Ion de litio de 6.400 mAh 2 horas y 15 minutos |
| Capacidad de depósitos | Agua limpia: 4 L Agua sucia: 3,5 L Bolsa: 2,5 L |
| Dimensiones | Robot: 350 x 353 x 79,8 mm Base: 409 x 440 x 300 mm Robot y base: 409 x 442 x 300 mm |
| Peso | 4,1 Kg |
| Conectividad | Wi-Fi 5 Matter 1.4 (OTA) |
| Extras | Brazo robótico |
| Precio | 1.699 euros |
Un robot aspirador que se integra en el hogar y lo moderniza
En mi andadura como periodista de tecnología, he tenido la oportunidad de probar otros robots aspiradores y he tenido resultados de todo tipo (algunos buenos y otros no tanto), pero, lo que ha caracterizado a todos ellos ha sido su color, el blanco.
Teniendo en cuenta que en mi casa abundan los tonos oscuros, siempre he tenido reparo a la hora de utilizar estos electrodomésticos, porque no se integran para nada con el mobiliario de mis habitaciones pero, en esta ocasión, no ha sido así: Roborock Saros Z70, como tantos otros dispositivos de su categoría —Roborock Saros 10, Roomba Combo 10 Max o Qrevo Master— "viste" de color negro.
Este color siempre da clase al hogar, es sobrio, elegante y sucio, muy sucio. Por eso, nada más colocar la base en el que ha sido su sitio durante semanas, su plástico reflectante no ha hecho más que coger polvo y pelusas. Por no decir que atrapa muy bien las huellas, de manera que si se sitúa en un lugar donde habitualmente haya luz natural, se va a notar mucho este pequeño defecto.
En cualquier caso, la estación de carga es muy sencilla de utilizar, ya que dispone de dos depósitos de agua en la zona superior, una para el agua limpia y otra para el agua sucia, así como una bolsa de aspirado en la parte inferior, que cuenta con otra de recambio aparte; y la cubeta del detergente. Ni en esta ni en los recipientes se indican los valores máximos, de modo que los he rellenado a ojo.
Además de que es fácil colocarla, también lo es ponerla en marcha. Reconozco que esto a veces puede dar pereza y, sobre todo, si se presentan problemas a la hora de su configuración, como que no encuentre la red WiFi. Esto no me ha pasado con este robot, que enseguida se ha puesto en danza y ha sido tan rápido iniciándose como haciendo el mapa de la casa.

Con un paseo de alrededor de 20 minutos, Roborock Saros Z70 ha hecho un esquema muy fiel de mi casa, que tiene alrededor de 68 metros cuadrados. Además, ha conocido desde un primer momento algunas de las estancias, como el salón, el baño o la habitación, lo que no deja de ser un mérito teniendo en cuenta que todo el piso tiene el mismo tipo de suelo.
Si bien temía que pudiera perderse en alguna de las habitaciones y, por ejemplo, confundir el salón con el despacho, ha tardado muy poco en identificar algunos de los muebles más destacados de cada estancia, como la cama del dormitorio, las estanterías, el sofá del salón o el mueble del televisor. No obstante, desde la aplicación móvil, Roborock, es muy fácil indicar dónde está cada habitación y cuáles son los muebles que la componen.
Al ponerlo en marcha, en el Modo estándar de aspirado y fregado, que se entiende que es el recomendado para la limpieza diaria, se establecen unos valores intermedios de potencia de aspiración y nivel de agua, un procedimiento muy poco ruidoso. Aunque se pueden modificar e incrementar o reducir, así como cambiar su ruta, este formato predeterminado ofrece grandes resultados y en 45 minutos me ha solucionado una tarea que podría haberme llevado más esfuerzo después de una comida con amigos en casa.
Para ello, solo ha empleado un 35% de su batería, de modo que ha llegado a la base de carga rozando el 75% sin problemas, después de haber hecho tres lavados de mopa automático y con un mínimo de dos pasadas por cada zona. Su eficacia me ha sorprendido, porque deja la casa más que decente para las visitas, aunque luego tarda más de dos horas y media en secar las mopas al aire.

Todo cambia cuando se establecen valores menos moderados en la app y se sube la potencia de aspiración al cuarto nivel (Máximo) o se coloca el nivel del agua alto. En este caso, ha llegado a la base de carga con menos de la mitad de la batería, aunque ha dejado el suelo limpio y brillante, incluso debajo de los muebles, donde llega sin problemas porque tiene una altura de 7,98 cm.
Esto, de hecho, lo hace con mucha precisión, ya que dispone de una linterna frontal que se enciende automáticamente cuando detecta que está en una zona oscura. Además, sabe adaptarse muy rápidamente cuando cambio de lugar algún mueble y readapta el mapa de una sola pasada, lo que me ha venido muy bien con la mesa baja del centro del salón.
No obstante, creo que es demasiado prudente cuando se encuentra en un escenario estrecho ya que, aun cabiendo y llegando a sus esquinas con su cepillo lateral FlexiArm, pasa de largo en algunas zonas de la casa. Donde sí se atreve es en las alfombras, que las reconoce con agilidad para elevar las mopas —que desprende automáticamente en la base de carga cuando se elige el modo aspirador—, aunque a veces ha indicado que existía una a pesar de no haberla.

Donde sí ha acertado ha sido a la hora de reconocer dónde están situados mis gatos para no molestarlos, dónde hay cables sueltos (aparecen los iconos en el mapa) y hasta un elemento con riesgo de atasco, como es el tendedero. Aunque no ha sabido exactamente a qué se enfrentaba, sí que señala que no puede pasar porque es "un mueble con tubo transversal" y pone como ejemplo una silla cantilever. Aun así, es de agradecer que no se haya tragado la ropa que colgaba y arrastraba por el suelo.
Sobre el AI SmartPlan, me da la sensación de que no es muy consciente de que necesita incrementar la potencia de succión y aumentar la cantidad de agua del fregado cuando se trata de las zonas que pueden ensuciarse con más facilidad, como el alrededor de la mesa del comedor o la cocina. Esto no se puede modificar sobre la marcha, ya que, para cualquier ajuste que se quiera realizar, el robot debe estar en su estación de carga.
Su brazo robótico es distintivo, pero un poco torpe
Con Roborock Saros Z70 me he dado cuenta de que no hay problema si se me cae un calcetín y se me olvida recogerlo, porque es capaz de localizarlo, agarrarlo con su brazo OmniGrip y dejarlo donde yo quiera, algo que ha conseguido la mayoría de las veces, teniendo en cuenta que a veces le ha costado mucho llegar a este propósito.
Durante la limpieza, cuando el robot encuentra un obstáculo de un peso inferior a 300 gramos, lo reconoce mediante los sensores, determina dónde está posicionado, lo recoge y lo lleva bien al recipiente incluido en la caja del producto, una suerte de papelera con el logo de Roborock o bien a un lugar que se haya delimitado previamente desde la aplicación del electrodoméstico.
Lo más interesante es que, después de llevarlo a su sitio, el robot vuelve al lugar en el que se encontraba el objeto y continúa la limpieza, por lo que no se deja ninguna esquina sin cuidar. No obstante, para llevar a cabo todo este procedimiento necesita un tiempo más prolongado de lo esperado y, sobre todo, muchos movimientos para colocarse frente a la caja de almacenamiento.
Cuando se lleva a cabo la recogida manual, el procedimiento es diferente, ya que el robot se debe llevar hasta la zona el objeto que debe recoger y éste tiene que estar en un área de color azul que delimita el área de recogida.
Aunque se siga paso a paso este procedimiento, utilizando tanto la cámara del robot como la de su brazo, que tiene una resolución menor que la primera, el robot a veces no es capaz de reconocer el calcetín en cuestión, de manera que el modo automático está más logrado.
La función del brazo robótico es muy útil siempre que se trate de un calcetín y no de otra prenda. Lo he probado con una camiseta y, si bien la ha detectado en el suelo y la ha cogido, no ha sido capaz de llevarla al sitio indicado y la ha dejado en el mismo lugar en el que la ha encontrado. Una pena.
¿Merece la pena comprar este robot aspirador? Si no tienes nada de tiempo para recoger calcetines, pelotas de papel y otros objetos livianos que tengas por el suelo y éstos abundan en tu casa, sí, pero la realidad es que lo que habitualmente se busca en un electrodoméstico de este tipo es la eficiencia de la limpieza y eso ya lo tienen muchos otros modelos.
Valoración
Nota 90
El Roborock Saros Z70 es un producto innovador por su brazo robotizado y eso es tan positivo como negativo. Esta extremidad es muy completa y puede solucionar problemas de orden, pero la marca necesita más de tiempo para mejorar su trabajo. Ahora bien, en eficiencia no tiene competidor: es silencioso, limpia a fondo y se configura fácilmente.
Lo mejor
- Hace poco ruido
- Rápido en la configuración de mapas
- Cambia el agua sucia y limpia los paños con precisión
- Avisa cuando el depósito de agua está vacío
Lo peor
- Un brazo robótico que no atina siempre
- Tarda mucho tiempo en secar las mopas
- AI SmartPlan no muy "inteligente"


