Tu router tiene una fecha de caducidad y muchas veces ni lo sabes

Todos los routers dejan de ser seguros y eficientes con el paso del tiempo. Aunque sigan funcionando correctamente, pueden acabar siendo un riesgo para la seguridad de la red WiFi.
El router es el dispositivo por el que pasa absolutamente todo el tráfico de internet en cualquier hogar, desde contraseñas, operaciones bancarias, comunicaciones y hasta datos de los dispositivos conectados.
Sin embargo, también es el que menos atención recibe una vez instalado. Y es que la mayoría de los usuarios no sabe si funciona correctamente y tampoco si ha recibido alguna actualización.
Es importante señalar que esta situación tiene consecuencias, ya que los routers no reciben soporte de seguridad indefinidamente.
Los fabricantes publican parches para corregir vulnerabilidades mientras el modelo está en soporte activo, pero ese período tiene un límite: entre tres y cinco años desde el lanzamiento del producto.
Cuando termina, dejan de lanzar actualizaciones sin ningún tipo de aviso, donde el dispositivo sigue funcionando con normalidad, pero cualquier vulnerabilidad descubierta a partir de ese momento queda sin corregir de forma permanente.
El problema es que el usuario mantiene su router durante aproximadamente siete años, por lo que la brecha entre ambas cifras —cinco años de soporte frente a siete de uso real— significa que la mayoría de los routers en funcionamiento llevan años sin recibir ningún parche de seguridad.
Qué implica un router sin soporte activo
Cabe señalar que un router sin actualizaciones no es solo un dispositivo antiguo, sino que es un punto de entrada a toda la red con vulnerabilidades documentadas y públicamente conocidas.
Cualquier dispositivo conectado a esa red queda expuesto, como el móvil, el ordenador, el Smart TV, la cámara de seguridad, etc.
Por ello, un hacker no necesita acceso físico ni instalar nada; le basta con explotar un fallo conocido en el firmware del router para interceptar tráfico, redirigir conexiones o acceder a los dispositivos de la red.
Muchos usuarios utilizan el router que les proporciona su operador y asumen que, al ser un dispositivo gestionado por la compañía, está actualizado siempre, pero no es así.
Los operadores no actualizan todos sus routers con la misma regularidad, y uno instalado hace cuatro o cinco años puede estar sin soporte de seguridad.
Cómo comprobar si tu router está actualizado
Acceder al panel de administración del router no requiere conocimientos. Basta con escribir 192.168.1.1 en la barra del navegador y usar las credenciales que aparecen en la etiqueta de la parte inferior del dispositivo.
Dentro del panel, la sección de firmware o actualizaciones del sistema muestra la versión instalada. Del mismo modo, con el número de modelo en mano, se puede buscar en la web oficial del fabricante cuándo se publicó la última actualización disponible para ese modelo.
Si esa fecha supera los tres años, el dispositivo está fuera del ciclo de soporte habitual. Si supera los cinco, es muy probable que lleve un tiempo considerable expuesto a vulnerabilidades que nadie va a corregir.
En ese caso, el primer paso es comprobar si hay alguna actualización pendiente de instalar, pero si el modelo lleva años sin soporte, no habrá nada disponible y la única solución real es la sustitución del equipo.
El problema lleva años siendo conocido en el sector de la ciberseguridad y sigue siendo invisible para la mayoría de los usuarios.
La razón es que los fabricantes no tienen incentivo para comunicar cuándo dejan de dar soporte a sus productos, los operadores no informan sobre el estado de los dispositivos que gestionan, y los usuarios asumen que un equipo que funciona es un dispositivo seguro.
Saber cuántos años tiene el enrutador que tienes en casa y cuándo fue su última actualización de firmware es el primer paso para salir de esa situación, y también el más sencillo.

