Un AirTag oculto en un libro demuestra que Amazon compra ejemplares raros, los escanea para entrenar la IA y los destruye

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Había muchas sospechas, pero ya se han confirmado: Amazon está realizando esta práctica con libros anteriores a 2022 para seguir alimentando su IA.
En julio de este mismo año, muchos libreros comenzaron a sospechar que había compañías que estaban adquiriendo de forma masiva libros en formato físico publicados antes de 2022, un momento en el que la inteligencia artificial generativa aún no había llegado al público general.
Y la sospecha se ha terminado por confirmar. Una investigación llevada a cabo por el medio 404 Media ha descubierto que Amazon está comprando cantidades ingentes de libros físicos simplemente para alimentar sus modelos de inteligencia artificial, destruyendo estos libros en el camino.
Este mismo medio introdujo un dispositivo de rastreo tipo AirTag –de Apple– oculto entre las páginas de un libro apto para alimentar el ansia incansable de conocimiento de la IA y acabó llegando a un almacén de Amazon conocido como LAS8, en Las Vegas.
El periodista encargado había sido contactado previamente por un librero que había recibido un pedido de unos 1.000 libros por Biblio, un mercado enorme de la industria, aunque él desconocía hacia dónde iban a parar estos pedidos masivos y, a pesar de que sospechaba que se trataba de una empresa de IA, no podía confirmarlo.
Así comenzó la travesía del AirTag oculto, que llegó en primer lugar a un aeropuerto ubicado en California, viajó en avión hasta el Aeropuerto Internacional de Milwaukee en Wisconsin y realizó un trayecto en camión hacia una planta de distribución conocida como Trifinity, a las afueras de Kenosha.
El libro descansó allí durante unas 2 semanas aproximadamente y volvió a ponerse en marcha hacia el oeste; pasó una noche en un lugar de carretera de Grand Junction, en Colorado, y finalmente, acabó llegando al almacén de Amazon.
Al llegar a este centro, el periodista encargado de la investigación dudó sobre si realmente se estaban desmontando los libros, ya que el centro LAS7, frente a LAS8, opera simplemente como centro logístico.
No obstante, al navegar por foros en los que trabajadores de Amazon conversan entre sí, descubrió que en el extremo norte de LAS8, donde acabó llegando el AirTag, se encuentra un centro de operaciones con el código VGT3, curiosamente dedicado a escanear libros.
Adicionalmente, en otros foros también de trabajadores de Amazon, ya confirmaron en 2024 que tuvieron un pico de pedidos masivo de libros físicos en la misma ubicación de VGT3 a nombre de Amazon FC como cliente. Al principio, sospecharon que se trataba de algún tipo de estafa, pero ahora ya se puede confirmar que Amazon está escaneando libros para su IA, algo que suele implicar la destrucción del lomo para que el trabajo sea mucho más fácil.
Esto no quiere decir que Amazon realice este proceso de destrucción, aunque es bastante probable. En cualquier caso, de haber destruido estos libros, el autor de la investigación ha confirmado que son libros extremadamente raros, por lo que habría sido una gran pérdida.
"Amazon compra libros a través de canales comerciales para ayudar a desarrollar y mejorar los productos y servicios que utilizan nuestros clientes", ha expresado un portavoz de Amazon al mismo medio, aunque han evitado realizar ningún tipo de comentario, al igual que Biblio, la plataforma desde la que se adquirieron en primer lugar.
Esta técnica forma parte de un nuevo modo de alimentar a la IA, ya que estos modelos han agotado prácticamente el scrapping en la web, más allá de los nuevos artículos que puedan surgir, por lo que los libros físicos son su nuevo elixir.
