El sorprendente uso de las turbinas eólicas jubiladas: ya se venden como casas baratas

Vattenfall

Un aerogenerador tiene un ciclo de vida de 20 o 25 años. Cuando se retira, aún puede tener muchas utilidades. Como casa, por ejemplo.

Las turbinas eólicas llevan en funcionamiento varias décadas. Sufren un desgaste importante, por eso cada año se retiran cientos de ellas, para renovarlas. ¿Qué hacemos con estos gigantes?

Los países nórdicos nos llevan varias décadas de ventaja en temas medioambientales y de reciclaje. De allí vienen las soluciones más originales para afrontar un problema crucial: reciclar los aerogeneradores.

En países como Suecia, Noruega o Dinamarca usan las aspas de las turbinas como aparcamiento para bicicletas, e incluso como columpios para niños. Y ahora están aprovechando las góndolas de los aerogeneradores para construir casas baratas.

Una turbina-casa de 36 metros cuadrados

La compañía energética sueca Vattenfall, en colaboración con el grupo de arquitectos Superuse Studios, ha reciclado la góndola de una turbina Vestas V80 2-MW, que llevaba 20 años funcionando en Austria.

Según describe New Atlas, han vaciado el interior para dejar solo la fibra de vidrio, que es muy resistente, y además aísla del agua y de la luz. A continuación aislaron su interior, y añadieron las cañerías y la electricidad.

Esta turbina-casa tiene en su interior una cocina, un baño, y una sala compartida que se usa como salón y, por la noche, como dormitorio:

Esta góndola de aerogenerador reciclada integra una caldera de agua para lavar y ducharse que funciona con energía solar, una bomba de calor para el aire acondicionado, un sistema de ventilación, e incluso un punto de carga de vehículos eléctricos en el exterior.

Toda la energía se obtiene a través de cuatro paneles solares colocados en el techo de la turbina, que suministran 1.800 W.

La vivienda mide 4 x 10 x 3 metros, y alcanza una superficie de 36 metros cuadrados. Es suficiente para una persona, pero también puede usarse como casa de retiro, de vacaciones, e incluso una vivienda extra en el jardín.

Hay que tener en cuenta que esta turbina Vestas ya tiene 20 años, y es una de las más pequeñas que quedan en funcionamiento.

Hoy en día las turbinas modernas son entre dos y tres veces más grandes, con lo que estaríamos hablando de una superficie de entre 60 y 100 metros cuadrados, que equivale a una casa convencional.

Los aerogeneradores son difíciles de reciclar, por eso las empresas energéticas apuestan por reutilizarlos cuando se retiran. Convertirlos en casas baratas, es una de las ideas más curiosas y prácticas.

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