Se adelantó a Black Mirror y a Matrix: la revolucionaría película de ciencia ficción que nadie recuerda

Uno de los films más innovadores del género vio la luz en 1973 en la televisión alemana, pasando desapercibido entonces, pero siendo de culto actualmente. 

Por mucho que series y películas como Black Mirror o Matrix puedan haber parecido innovadores, e incluso haber cambiado para siempre los mundos de la televisión y el cine, hubo gente que se adelantó a ellas. Sobre todo, en lo que a temática se refiere. En ocasiones, incluso sin tratarse de grandes clásicos cinematográficos de ciencia ficción, sino surgidos en la pequeña pantalla. 

Sin ir más lejos, ¿quién podía pensar que una de las propuestas más originales e innovadoras del género vería la luz nada más y nada menos que en 1973, y en la televisión alemana? De hecho, se trató de una adaptación televisiva que originalmente se emitió en dos partes, como si se tratara de una especie de miniserie. Era algo bastante habitual por aquella época. 

Más innovadora que Black Mirror o Matrix… y muy anterior

Hoy en día, y en especial desde el estreno de Matrix, es habitual que propuestas de ciencia ficción como Black Mirror jueguen con una premisa similar. Es decir, con la posibilidad de mundos simulados, ya sea por unas razones u otras. No obstante, la película alemana Welt am Draht, conocida en España como El mundo conectado, ya propuso algo similar allá por principios de los 70. 

Dirigida por Rainer Werner Fassbinder, uno de los grandes renovadores del cine alemán de la posguerra, la película fue una ambiciosa producción televisiva en dos partes, basada en la novela Simulacron-3 de Daniel F. Galouye. Como suele ocurrir con la ciencia ficción, la película pasó prácticamente desapercibida en su momento, pero poco a poco ha ido cobrando su relevancia.

Más que nada porque su idea original, bastante manida hoy, era sumamente extraordinaria en 1973: jugar con la realidad virtual y mundos simulados. La trama de El mundo conectado giraba en torno a un proyecto de simulación computacional llamado Simulacron, diseñado para modelar una réplica del mundo real con el objetivo de prever comportamientos sociales y económicos.

El protagonista, Fred Stiller, asumía la dirección del proyecto tras la misteriosa muerte de su predecesor, y no tardaba en comenzar a descubrir una serie de extrañas pistas que ponían en duda la autenticidad de su propia realidad. Poco a poco se daba cuenta de la posibilidad de que su mundo fuese, de hecho, también otra simulación creada por una capa distinta de realidad.

La visión única de Rainer Werner Fassbinder

Mucho antes de que todo el mundo comenzara a escuchar hablar de metaversos o incluso de tecnologías como la realidad virtual, el cineasta alemán Rainer Werner Fassbinder fue capaz de desarrollar una película considerada hoy como la antecesora de Matrix. De hecho, muchos de los conceptos de este clásico estaban ya presentes de alguna manera en El mundo conectado

De hecho, fue el carácter complejo, filosófico y tecnológico del film lo que hizo que este no lograra buenas audiencias en su momento, a pesar de que fuera un proyecto relativamente ambicioso para su época. Por suerte, actualmente sí está mejor considerada, y se encuentra disponible dentro del catálogo de Filmin. 

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