Hayao Miyazaki, el genio tras el Studio Ghibli, recuerda lo mal que lo pasó con uno de sus clásicos: “Fue una experiencia horrible”

Aunque Hayao Miyazaki está considerado un genio por todos, el líder del Studio Ghibli también ha tenido que pasar por sus momentos duros.
Es muy difícil tener una película favorita del veterano Studio Ghibli. Según los gustos de cada uno (o cuándo y con quién vio cada película), bien podría ser Mi vecino Totoro, La princesa Mononoke, El viaje de Chihiro o algunas menos conocidas, como Puedo escuchar el mar o Ponyo en el acantilado. Recientemente, El chico y la garza también puede considerarse todo un éxito.
No obstante, los resultados de las películas del equipo japonés liderado por Hayao Miyazaki no siempre han sido un camino de rosas. Tanto, que el propio Miyazaki ha reconocido que uno de sus films le hizo pasarlo especialmente mal. Y lo más curioso del asunto es que se trata de otro de sus clásicos más venerados, pero que en un principio no fue entendido por todo el mundo.
Hayao Miyazaki y uno de sus momentos más duros dentro del Studio Ghibli
Si piensas en la figura de Hayao Miyazaki, probablemente lo asocies inmediatamente con el éxito. Al fin y al cabo, está considerado uno de los mejores animadores de todos los tiempos (y no solo en Japón), prácticamente a la altura del mismísimo Walt Disney, y la mayoría de películas suelen ser consideradas obras de culto, que atraen a una generación tras otras.
Sin embargo, en una reciente entrevista concedida al medio Empire, el cineasta ha reconocido que tuvo una mala experiencia con El castillo ambulante, el clásico del Studio Ghibli que se estrenara allá por 2004. Hoy en día, El castillo ambulante está considerada una obra maestra de la animación, y tiene grandes valoraciones en todas partes, pero no siempre fue así.
Esta percepción negativa de su propia obra viene en parte de las críticas mixtas que recibió, especialmente en Japón y luego en algunos medios especializados y sumamente críticos occidentales, donde se consideró “confusa” en cuanto a su narrativa y “menos impactante” que otras películas suyas, como Mi vecino Totoro o La princesa Mononoke.
Miyazaki adaptó El castillo ambulante de la novela homónima de Diana Wynne Jones, lo cual implicó una gran reinterpretación del texto original, que también fue una fuente de controversia. El autor hizo la obra suya. Al agregar su crítica personal contra la guerra (un tema recurrente en su obra) y variar muchas cosas de los personajes, el filme cambia notablemente con respecto al libro.
La opinión del maestro Hayao Miyazaki
Llama la atención que una película de la que casi todo el mundo opina tan bien, como es El castillo ambulante, realmente le diera tantos dolores de cabeza a Hayao Miyazaki en el momento de su estreno. Así lo reconoce él mismo, con sus propias palabras, durante la entrevista con Empire.
“No sabemos por qué, pero tuvo reacciones muy extremas: gente que realmente lo amaba y gente que no lo entendía. Fue una experiencia horrible”, recuerda Miyazaki. Ahora, por el contrario, El castillo ambulante tiene mejor valoración en casi todos los medios de Internet que la premiada El chico y la garza. El tiempo, a veces, es lo que mejor pone las cosas en su sitio.