Javier Ruiz, director de La Séptima: "Ante los que levantan el brazo, hay que levantar la voz. Eso es lo que vamos a hacer; han tocado en hueso"

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
La Séptima aún no ha comenzado a emitir y ya despierta críticas. Javier Ruiz explica qué papel asumirá el nuevo canal de la TDT frente al fascismo y a la desinformación.
El nuevo canal generalista impulsado por José Miguel Contreras llegará a la TDT española el 5 de noviembre, mientras Javier Ruiz, director editorial del proyecto, ha dejado claro que no piensa apartarse del debate por esa presión.
Durante una entrevista con Marina Lobo en HECD, difundida por Público, Ruiz defendió que guardar silencio ante determinadas posiciones acaba dejando más espacio a quienes las promueven.
Su respuesta pasa por mantenerse en el debate público y enfrentarse a lo que él describe como intimidación y avance del fascismo, una valoración política que corresponde al propio periodista y que no puede extenderse automáticamente a cualquiera que critique el canal.
Su postura tiene más peso porque Javier Ruiz no será solo presentador, sino una de las personas que decidirán cómo se cuentan las noticias y cómo se plantean los debates en La Séptima.
Eso obliga a mirar sus palabras más allá de la polémica puntual, ya que anticipan el tipo de televisión que quiere construir y los límites que pretende marcar entre opinión, información, propaganda y desinformación.
Javier Ruiz no quiere que la presión decida quién habla

El director editorial sostiene que retirarse cuando aparecen posiciones que considera intimidatorias supone entregarles espacio, de modo que plantea exactamente lo contrario: permanecer, responder y defender públicamente los criterios que considera necesarios.
Esa actitud ya había aparecido antes durante una entrevista con EFE, donde aseguró que el proyecto estaba sufriendo “presiones empresariales, políticas y mediáticas”, al tiempo que definía la línea editorial de La Séptima como progresista y centrada en combatir la propaganda.
Las críticas al canal no son lo mismo que esas presiones denunciadas, ya que La Séptima ya ha recibido opiniones contrarias a su planteamiento ideológico y televisivo, pero una crítica pública, por dura que sea, no demuestra por sí sola que exista una estrategia coordinada para impedir que el proyecto arranque.
Yo digo que ante los que levantan el brazo, hay que levantar la voz y vamos a levantar la voz. Esto es lo que vamos a hacer. Hay fascismo rampante que está intentando que nos callemos.
La Séptima tendrá que convertir esa postura en decisiones editoriales
El canal se ha presentado como una televisión de actualidad y directo que quiere explicar antes de enfrentar opiniones, una idea que obliga a definir con claridad cómo se elegirán los temas, qué peso tendrán los datos y qué tipo de confrontación tendrá cabida en pantalla.
Javier Ruiz ha defendido en otras ocasiones que no todas las posiciones merecen presentarse como equivalentes cuando una de ellas choca con hechos verificables, un criterio que puede marcar de forma importante los debates de la cadena.
Su visión sobre cómo debe tratarse la información apunta a una televisión menos interesada en colocar dos opiniones frente a frente por sistema y más pendiente de separar lo comprobable de lo que no lo es.
Eso no implica que La Séptima haya anunciado vetos concretos ni una lista de voces excluidas, y las declaraciones de Ruiz tampoco permiten deducirlo.
Lo que sí anticipan es una dirección editorial dispuesta a intervenir más en el debate, en lugar de limitarse a presentar posiciones enfrentadas sin establecer diferencias entre hechos, opiniones y falsedades.
La verdadera medida llegará cuando empiece la programación. Entonces podrá comprobarse si esa firmeza frente a las presiones que Ruiz denuncia se traduce en una televisión capaz de mantener debates intensos sin convertir cada asunto en una pelea de bloques.
