El mejor negocio de la ciencia ficción: 5 películas baratísimas que lo cambiaron todo

No tienen nada que ver con Star Wars, Estado eléctrico o ninguna otra superproducción, pero todos estos films están hoy considerados como joyas de culto.
Habitualmente suelen asociarse las películas de ciencia ficción con grandes inversiones económicas. Quizá por la gran influencia de las space-operas o por el indudable éxito de Star Wars y otras sagas de renombre. Sin embargo, con un poco de imaginación pueden hacerse buenos negocios, incluso aunque un director esté lo que se dice escaso de recursos.
Aquí te dejamos algunos buenos ejemplos de ello. Películas baratísimas de este género fantástico que, de una forma u otra, lograron tener un considerable impacto, e incluso terminar por ser consideradas de culto con el paso de los años. Seguro que al menos alguna no la conoces, aunque todas merecen mucho la pena.
Cube (1997)

Con apenas 350.000 dólares, el director Vincenzo Natali se las apañó para crear una de las películas de ciencia ficción más impactantes de la década de los 90. Original, angustiosa e interesante a partes iguales, Cube ha servido de inspiración a múltiples propuestas similares desde que viera la luz.
Quizá lo más ingenioso de ella fuera la habilidad que tuvieron sus responsables para grabar toda la película en un único escenario (aunque en el film nunca dé esa impresión).
Coherence (2013)

Si Cube fue un film sorprendentemente barato en su momento, encontrarse con una película de 2013 que solamente costara 50.000 dólares parece imposible. Sin embargo, sucedió. Y lo que resulta aún más increíble: Coherence está considerada como un auténtico clásico de la ciencia ficción gracias a su fascinante trama y cuidado desarrollo.
Ambientada casi por completo en una cena entre amigos, Coherence explora cómo una anomalía cósmica durante el paso de un cometa desencadena múltiples realidades paralelas que colisionan.
Más allá de los dos minutos infinitos (2020)

Japón siempre ha sido un país pionero en todo lo que se refiere a la ciencia ficción. Y continúa siéndolo, aunque se trate de películas de bajo presupuesto. Es lo que sucede con Más allá de los dos minutos infinitos, una fresca y cuidada obra que apenas supera los 70 minutos de duración, pero que merece mucho la pena.
A pesar de su sencillez (un solo edificio, actores desconocidos), la película fascina por cómo exprime al máximo una idea que realmente engancha desde el principio.
Robot de compañía (2018)

Existen muchas películas sobre inteligencia artificial hoy en día. Es natural, teniendo en cuenta que es la tecnología de moda y que muchos expertos hablan constantemente de ella. Pero aunque existen producciones de Hollywood con grandes presupuestos detrás, ninguna es tan inteligente y transgresora como Robot de compañía, una cinta mucho más modesta.
Esta película, criticada por muchos, compensa su evidente pobreza de producción con situaciones que no suelen verse en ninguna otra exponente del género.
The Man from Earth (2007)

¿Cómo puede ser una película de ciencia ficción sin efectos especiales, y que prácticamente consiste en unos cuentos pintorescos personajes hablando, ser una obra maestra? Pues eso es precisamente lo que sucede con esta joya que, incluso a día de hoy, no todo el mundo conoce.
Aunque es mejor no entrar en detalles para no revelar sus misterios, a lo largo del diálogo, se plantean cuestiones de historia, religión, biología y filosofía. Todo con mucho acierto, buen gusto e inteligencia.