Lo que te enseña sobre la IA actual este clásico moderno del cine de ciencia ficción

La inteligencia artificial ahora conecta con las personas gracias al lenguaje, algo que también enseña la película La llegada, clásico reciente de ciencia ficción.
No podemos evitarlo: con cada nuevo avance tecnológico, la mente de las personas divaga hacia los referentes del género de ciencia ficción en la literatura y el cine, que nos llevan más allá y casi siempre a mundos fantásticos y distópicos, pero que resultan perturbadores porque tienen mucho de realidad.
¿Recuerdas Metalhead, ese episodio en blanco y negro de la serie Black Mirror con unos sanguinarios perros robóticos? A muchos no se les escapó el parecido con Spot, el perro robot de Boston Dynamics que se lanzó en 2020, aunque llevaba años mostrándose antes.
En el momento actual, la inteligencia artificial es la tecnología que copa todos los titulares y la industria lleva años volcada en desarrollar sus capacidades, ante el entusiasmo de gran parte del público general y las empresas. Es un tema que ya ha abordado la ciencia ficción, desde 2001: Una odisea del espacio hasta ejemplos más recientes como Her o Ex machina.
Lejos de estos ejemplos, hay una película reciente que nos habla de la tecnología de una manera distinta y que puede ayudar a tener un punto de vista completamente distinto sobre el fenómeno de la IA.
Te estoy hablando de La llegada (Arrival, 2016), el clásico moderno de ciencia ficción dirigido por el canadiense Denis Villeneuve (creador también de las adaptaciones recientes de Dune), que adapta el relato corto La historia de tu vida de Ted Chiang.
DISCLAIMER: Este artículo contiene detalles sobre el argumento de la película La llegada, de 2016, pero no spoilers sobre su final.
En La llegada, unos misteriosos alienígenas llamados heptápodos llegan un día a la Tierra, algo que seguro que has visto ya cientos de veces en el cine y en la televisión. ¿Entonces qué es lo que diferencia a este de otros filmes del género?
El problema no es que estos seres extraterrestres que aparecen de repente del espacio en inmensas naves vengan a destruir a la humanidad, como sucede en tantas ocasiones, desde La guerra de los mundos hasta Independence Day. Parece que vienen a hablar, pero nadie es capaz de comunicarse con ellos porque hablan otro idioma que a todos les resulta incomprensible.
Aunque la mayoría de la ciencia ficción nos empuja a lo contrario, esta película propone un enfoque muy distinto al habitual, en el que el protagonista no es un científico ni un héroe de acción, sino una lingüista experta en el lenguaje: Louise Banks, interpretada por Amy Adams.
Porque es más importante entender a alguien, o al menos hablar antes de liarse a tiros, ¿no crees?
Deja que te explique cómo esta película te explica a la perfección no solo la importancia del lenguaje para entendernos entre los seres humanos, sino por qué el fenómeno de la inteligencia artificial está cuajando ahora más que nunca, algo que también tiene que ver mucho con la comunicación.
El lenguaje, el secreto del éxito de la IA moderna

La inteligencia artificial no es en absoluto una tecnología nueva o que se haya creado recientemente. En 1936, Alan Turing ya sentó las bases de la IA moderna en plena Segunda Guerra Mundial para descifrar la comunicaciones de la Alemania nazi, y después en los años 50 los investigadores John McCarthy, Marvin Minsky, Nathaniel Rochester y Claude Shannon acuñaron el término Inteligencia Artificial.
La IA se fue abriendo paso de forma constante y segura: desde las cámaras de los smartphones mediante la fotografía computacional hasta los algoritmos de recomendaciones de YouTube y TikTok, pasando por su uso para investigaciones científicas de todo tipo y en empresas de todos los ámbitos para volverse más eficientes.
Entonces, si la IA ya lleva tanto tiempo entre nosotros, ¿cómo se explica el furor actual por esta tecnología?
ChatGPT y la inteligencia artificial generativa tienen mucho que ver. Aunque antes estábamos limitados por las interfaces o herramientas con IA, la interacción con chatbots a través de lenguaje natural abre la puerta a cualquier persona sin conocimientos tecnológicos, y con ello se adapta mejor al propósito de ser útil para el ser humano.
En La llegada, nadie sabe qué hacen aquí los extraterrestres y qué quieren de nosotros. Primero, los gobiernos del mundo usan la ciencia y las matemáticas para intentar comunicarse con los heptápodos, pero no tienen éxito una vez tras otra.
La clave es descifrar el idioma que utilizan los alienígenas heptádos, algo para lo que es fundamental la figura del personaje de Amy Adams, una lingüista de renombre a nivel internacional y que conoce prácticamente todos los idiomas del planeta Tierra.
A través de las humanidades y sin recurrir para ello apenas a elementos fantásticos ni ultratecnológicos, esta película reproduce en la ciencia ficción algo que la humanidad ha vivido innumerables veces a lo largo de su historia: la falta de entendimiento entre culturas que hablan lenguas distintas, pero que están condenadas a comunicarse.
Una situación en la que no es difícil encontrar paralelismos con el contexto actual de la IA generativa, algo en lo que coinciden importantes expertos en la materia.
"La razón de que a las personas les inspire tanto la IA generativa no es lo que genera ni las distribuciones estadísticas. Lo que realmente les inspira es el lenguaje", como ha asegurado a Computer Hoy en una entrevista Cassie Kozyrkov, excientífica jefe de Decisiones en Google, donde trabajó 10 años y fue una de las figuras clave en el desarrollo y posterior control de la IA.
Al igual que los seres humanos en La llegada, la IA generativa es capaz de comunicarse con éxito con las personas gracias a que ha logrado hacerlo a través del lenguaje natural que utilizan las personas, y no al revés por primera vez, ya que normalmente éramos quienes nos teníamos que adaptar a las máquinas.
"Antes, para automatizar un ordenador, necesitabas aprender al menos uno de dos tipos de lenguaje muy antinaturales: el de los datos y el de la programación. Ahora es posible usar lenguaje completamente normal, es decir, lenguaje natural", destaca la exempleada del gigante tecnológico estadounidense.
Cuando la comunicación entre dos partes es posible gracias a un idioma común, esto no solo es beneficioso para una de las partes, en este caso la IA y las compañías como OpenAI o Google, sino para las dos.
Lo que estamos viviendo puede ser precisamente el reflejo de eso, porque esta nueva tecnología abre las puertas para muchas personas también a quienes la IA puede empoderar.
"Cuando he estudiado la IA, animo a hacerlo desde la perspectiva del lenguaje. Las personas que no se han formado en hablar de una forma clara y precisa para controlar lo que van a obtener, ahora podrán hacer una petición muy imprecisa, y con un poco de suerte, recibir lo que necesitaban", apostilla Kozyrkov.
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Roberto Corrales
Redactor
Roberto Corrales escribe sobre actualidad tecnológica, prueba dispositivos de todo tipo y escribe reportajes.