La estafa bancaria que preocupa a los expertos: "Se cuela entre las notificaciones de tu banco"

Especialistas de todo el mundo coinciden en que los fraudes llevados a cabo por los ciberdelincuentes mejoran cada día, y son más difíciles de detectar.
Es muy común que los bancos sirvan de inspiración para muchas estafas. Al fin y al cabo, son quienes más cerca se encuentran siempre, para bien o para mal, de tu dinero. Solo es necesario echar un vistazo a los numerosos casos de phishing que existen para darse cuenta de la constante insistencia de los ciberdelincuentes, y que cada dos por tres denuncian muchos expertos.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte hay un fraude en concreto que ha puesto en alerta a especialistas de todo el mundo. De hecho, es un timo que no solo se lleva a cabo en España, sino en todas partes. La amenaza no está solo en el mensaje que los ladrones redactan para ponerse en contacto contigo, sino más bien en que se cuelan entre las comunicaciones reales de tu banco.
¿Has recibido un nuevo mensaje de tu banco? Mucho cuidado con él
Tal y como ponen de manifiesto medios internacionales, se trata de una estafa relativamente simple, pero muy efectiva. Es decir, el sueño dorado de cualquier ciberdelincuente. Esto ha provocado que cada vez resulte más habitual, y que los expertos incluso ya tengan un nombre específico para referirse a ella: la estafa de la transferencia retenida.
El nombre ya da pistas de por dónde va la cosa, ¿verdad? El usuario recibe un mensaje que, a primera vista, parece real, auténtico. El remitente está disfrazado como si proviniera de su banco, ya que los timadores -y aquí está la verdadera amenaza de esta estafa- logran infiltrarse en los hilos de comunicación reales de la entidad financiera. Como si fueran ellos.
Los contenidos concretos de los mensajes (SMS) que suelen mandar los ladrones acostumbran a cambiar un poco dependiendo de cada caso. Pero más o menos lo que la víctima vendría a recibir sería algo parecido a esto: “Tienes una transferencia retenida. Para activar tus operaciones y evitar el bloqueo de tu cuenta, ingresa aquí”. Si te pilla despistado, puede seguir sus instrucciones.
A partir de este momento, todo es ya más convencional y parecido a muchas otras estafas de este tipo. El mensaje incluye un enlace que redirige a una página web falsificada, creada con la intención de imitar el sitio oficial del banco en cuestión. Una vez allí, la víctima introduce sus datos personales y bancarios, sin saber que se los está entregando sin más a los estafadores.
Las estafas cada vez son mejores
Antes, cuando comenzó todo este fenómeno del phishing, el smishing y demás, era relativamente sencillo darse cuenta de cuándo se trataba de una estafa. Por lo general los mensajes hasta tenían faltas de ortografía, algo difícil de ver en una comunicación oficial. Ahora, en cambio, todo resulta más creíble y elaborado.
Por eso los expertos insisten una y otra vez en lo mismo: desconfía siempre de los mensajes urgentes, y no entres en enlaces sospechosos, provengan estos de quienes provengan. Si tienes cualquier tipo de duda, no sigas, y ponte tú mismo en contacto con tu banco para confirmar si hay algo de cierto en el envío o, como seguramente suceda, se trata de una estafa.