La Policía Nacional advierte sobre el mayor peligro de WhatsApp: "Puedes estar recibiendo un virus sin darte cuenta"

Los ciberdelincuentes siempre intentan aprovechar la enorme popularidad de la aplicación de Meta para obtener la información sensible de los usuarios.
Por mucho que WhatsApp sea, en esencia, una red social, es cierto que no es como la gran mayoría de redes sociales. Para empezar, porque hoy en día casi todo el mundo la utiliza en España. E incluso quienes nunca envían imágenes, audios ni nada por el estilo, suelen recibirlos. El problema es que algo tan común puede ser un peligro, como bien ha afirmado la Policía Nacional.
Las autoridades han vuelto a aprovechar sus perfiles en redes sociales (en este caso en TikTok) para denunciar una de las estafas más comunes. También se trata de una de las más efectivas porque, como bien dice la agente que aparece en la publicación, no hay que hacer prácticamente nada para terminar con un virus en el teléfono. Por suerte, sí que puede evitarse.
La advertencia sobre WhatsApp de la Policía Nacional
No es la primera vez que la Policía Nacional y otros expertos han compartido algunas de las amenazas para la cibersegurdad más comunes de WhatsApp. Al fin y al cabo, la aplicación de mensajería de Meta resulta tremendamente popular, y por lo tanto es lógico que los ciberdelincuentes siempre intenten aprovechar su enorme tirón de alguna forma.
En este caso concreto, lo que la Policía explica es la facilidad con la que se pueden distribuir archivos maliciosos camuflados de casi cualquier cosa que uno pueda imaginar: los típicos vídeos virales, fotos aparentemente inocentes, avisos… lo que sea. El riesgo nace cuando el usuario abre el archivo o pulsa en un enlace sin comprobar primero su origen.
¿Y por qué sucede esto? Pues, como recuerda la Policía Nacional, por la función de WhatsApp de descarga automática de archivos. Dicha opción está activada por defecto en muchos modelos de teléfonos. Si esto sucede, el propio aparato puede descargar contenidos sin que el usuario sea ni tan siquiera consciente de ello. Algo que aumenta el peligro de ser infectado de alguna forma.
Es importante matizar que el mero hecho de que algo se descargue no tiene por qué infectar al dispositivo. Sin embargo, si lo vuelve mucho más probable. Sobre todo porque una vez que el archivo malicioso está almacenado, en cualquier momento uno puede abrirlo, aunque sea por error o para saber qué es eso que hay ahí y en lo que nunca se ha fijado.
Las amenazas más comunes
¿Y qué es lo que puede terminar en tu teléfono en este tipo de casos? Lo más habitual es que se trate de aplicaciones maliciosas que solicitan permisos, o directamente spyware diseñado para espiar mensajes, contactos o contraseñas.
Es decir, que es frecuente que a veces el objetivo de los ciberdelincuentes no sea el de infectar el teléfono porque sí (hacer el mal por hacerlo), sino más bien engañar a la gente para que esta facilite su información sensible, que al final es lo que les interesa. Y donde recae mayormente el auténtico peligro, claro.
