La Policía Nacional en alerta por el regreso de una conocida estafa que ya afecta a toda España

Los ciberdelincuentes continúan recurriendo a fraudes ya clásicos por un motivo sencillo: la gente aún sigue picando, a pesar de las advertencias de los expertos.
La estafa del "hijo en apuros" no es ni mucho menos nueva. En realidad, lleva mucho tiempo funcionando, y solo cambia en algunos detalles. En teoría, mucha gente debería de saber por dónde van los tiros, por las advertencias de los expertos, los medios de comunicación o incluso la Policía Nacional. ¿Por qué entonces sigue estando tan activa y siendo tan rentable para los ciberdelincuentes?
No es el único caso parecido, eso es cierto. El fraude de las multas falsas que llegan en nombre de la DGT o el que se hace pasar por la seguridad de WhatsApp llevan caminos parecidos. Pero probablemente el del hijo en apuros sea la más popular de todas. Tanto, que las autoridades han reincidido en alertar sobre ella en sus redes sociales oficiales, empezando por X.
Una estafa de regreso, dice la Policía Nacional
Después de ver el mensaje compartido por la Policía Nacional sobre la estafa del hijo en apuros, muchos podrían pensar que las autoridades llegan un poco tarde. Que se han enterado de este timo cuando casi todo el mundo ya lo conoce, e incluso lo ha sufrido. Pero nada más lejos de la verdad: aunque el engaño nunca ha desaparecido del todo, ha experimentado un gran repunte.
Ya a principios de año algunas comunidades autónomas (sus policías, vaya), compartieron un dato preocupante: este tipo de estafa se habían incrementado de forma significativa. Y la tendencia no ha hecho más que crecer con el paso de los meses. La gran pregunta que mucha gente se hace es ¿cómo es posible que aún esta estafa siga produciéndose sin parar?
La respuesta es, en realidad, muy sencilla: porque funciona. Si los ciberdelincuentes insisten ella (también la Policía Nacional, claro), es porque todavía hay víctimas que pican su anzuelo. También hay que tener presente que es un timo muy fácil de llevar a cabo. Solo se necesita enviar un mensaje diciendo que el hijo o la hija de la posible víctima ha tenido algún tipo de incidente.
Esa es otra, por supuesto. Algunos padres se asustan tanto al recibir la falsa noticia que ni siquiera son capaces de razonar o de recordar que hay un fraude de estas características. No en ese momento, con la urgencia, por lo que se lanzan a pagar lo que sea. Así, mientras siga existiendo gente que se deje engañar, seguirán estando la estafa en circulación… cada vez más, lo más probable.
Las complicaciones que sufran las autoridades
Viendo que el problema sigue existiendo, y en mayor proporción que antes, quizá convendría preguntarse, ¿y la Policía no hace nada? En realidad, sí. Precisamente hace no mucho los agentes compartían también en redes sociales que habían detenido a un timador que se valía de esta táctica en distintos lugares de España. Pero aunque lo intenten, no es tan sencillo, cabe suponer.
Ya lo denunció la DGT hace no mucho: "Siempre vamos un paso por detrás", refiriéndose a cómo los ciberdelincuentes parecen adelantarse. Por una cuestión de cantidad. Por cada estafa que las autoridades desmantelan, surgen muchas más nuevas, y así es imposible. Solo estará a salvo aquel que tenga cuidado por sí mismo, en primer lugar.